La devoción mariana se vivió con intensidad durante el fin de semana en Corrientes, cuando más de 400.000 fieles participaron de la 47° Peregrinación Juvenil a Itatí. Sin embargo, la masiva convocatoria dejó también una postal de marcado tinte emotivo y personal: la frustración pública de una de las figuras más queridas de la provincia.
La diputada y ex bailarina Virginia Gallardo recurrió a su cuenta oficial de Instagram para compartir un video en el que, visiblemente quebrada y con lágrimas en los ojos, contó sobre su ausencia en la caminata al santuario más importante de la región. Las secuelas físicas derivadas de una recordada intervención quirúrgica pasada le jugaron una mala pasada a sus anhelos espirituales.
El dolor físico y los límites que impuso el cuerpo
Según relató la propia legisladora, venía preparándose desde el año pasado para cumplir con una promesa a la «Virgen Morena».
Sin embargo, una prueba piloto realizada días atrás encendió las luces de alerta. “La semana pasada salí a caminar por nuestra costanera (en Corrientes), que no es muy larga y sabemos que no es muy difícil de completar un ida y vuelta, pero me empezó a doler mucho la cadera”, confiesa Gallardo en la secuencia audiovisual al repasar el momento en que comprendió la imposibilidad de afrontar los 70 kilómetros de trayecto.
Ese malestar físico persistente lo vinculó de manera directa a las secuelas de la intervención de glúteos a la que fue sometida años atrás por Aníbal Lotocki, una circunstancia que modificó drásticamente su dinámica cotidiana. “Desde que pasé por mi intervención mi cuerpo, mi tiempo y mis condiciones cambiaron”, reconoció con crudeza, al tiempo que asumió una postura de aceptación madura: “Siempre traté de estar bien, y lo estoy, pero sé mis limitaciones y caminar mucho es una de ellas”.
La fe intacta y la ilusión de llegar algún día
Mientras observaba la marea humana que durante el sábado y domingo avanzaba con cánticos y rezos por las rutas correntinas, la angustia dio paso al reconocimiento hacia el esfuerzo colectivo de miles de almas. “Veo las imágenes de todos que con fe, fuerza, esperanza y convicción y me hubiera encantado estar ahí acompañándolos”, expresó con nostalgia.
Pese al trago amargo de no haber podido completar el recorrido en esta edición, la exbailarina ratificó que su objetivo espiritual sigue en pie a la espera de una mejora en sus condiciones físicas. “Algún día podré, voy a seguir intentándolo y me voy a seguir preparando para que pronto pueda peregrinar con ustedes junto a la casa de nuestra virgencita”, concluyó esperanzada, reflejando en un posteo final una frase que resonó fuerte entre sus seguidores: “Hay algo que todavía no perdimos: seguimos teniendo un lugar hacia donde caminar”.

