Además del testimonio de la mujer que vio limpiar la camioneta de Caillava, la jornada de este jueves en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña tuvo cuatro declaraciones que aportaron detalles sobre las primeras horas de la búsqueda y sobre elementos que integran la investigación.
Los teléfonos en el cesto de basura
Jorge Alfredo Delgado fue el primero en declarar. Contó que encontró dos teléfonos celulares dentro de una bolsa depositada en un cesto de basura cercano a su vivienda. «Estaba limpiando y escuché que sonaba un teléfono, me acerqué y había una bolsa que dentro tenía otra bolsa con los teléfonos. Los saqué, uno sonaba y en uno de ellos apareció la imagen de Alicia, la enfermera», relató. Llamó a un amigo gendarme, quien alertó a sus superiores, y esperó sin tocar nada más. «Un teléfono estaba apagado, pero otro sonó y tenía la pantalla rayada», precisó. No vio quién los había arrojado.
La huella en el barro
Diego Axel Luque participó en un operativo de búsqueda a caballo el viernes 14 de junio. Durante la recorrida por campos y caminos cercanos, su grupo detectó una huella pequeña marcada en barro húmedo que los presentes señalaron como posiblemente perteneciente a un niño. Luque aclaró que fue su primo quien la encontró y que él no la vio directamente. También confirmó que ni Pérez ni Caillava participaron de la búsqueda durante esa jornada.
Bomberos tuvo que apurar a la Policía
El jefe de Bomberos Voluntarios, José Manuel Ojeda, aportó un dato revelador sobre las primeras horas. Contó que alrededor de las 16.30 del 13 de junio, Mariano —el hermano de Loan— llegó al cuartel para pedir ayuda. «Estaba nervioso y preocupado», recordó. Ojeda cruzó a la comisaría y le preguntó al oficial Torres por qué no salían a buscar. «Mi intención fue apurarlos porque noté la desesperación de Mariano», dijo.
Al llegar al campo encontró a Pérez y Caillava. «Les pregunté qué había pasado y me dijeron que se había perdido un niño, que se fueron a tomar naranja y que se había perdido. Les pregunté si se habían ido al naranjal y si se habían ido con todos los chicos, pero me dijeron que no», relató. Confirmó además que no vio a Daniel Ramírez ni a Mónica Millapi participando de la búsqueda. Sobre los resultados del operativo fue directo: «Para nosotros no fue satisfactorio. Si bien se hizo todo y no saber nada de Loan, para nosotros no es satisfactoria todavía el servicio».
El enfermero y la tos de Caillava
Martín Antonio Robledo, enfermero del hospital de 9 de Julio, fue al campo en ambulancia esa noche. Al llegar, reconoció únicamente a Caillava entre las personas presentes. «Le preguntamos qué había pasado y nos dijo que se había perdido el nene. La notamos con un poco de tos en ese momento», recordó. El detalle de la tos de Caillava esa noche ya había surgido en el juicio: la ginecóloga que la atendió al día siguiente declaró que fue medicada por ese síntoma.

