El escenario político e institucional de la provincia se prepara para un cierre de año de alta intensidad. Las definiciones pasan tanto por la agenda legislativa regional como por el inminente rearmado del oficialismo local. Al respecto, el referente de la Unión Cívica Radical (UCR), Norberto Ast, brindó precisiones sobre el calendario electoral interno del partido y los desafíos de la provincia como epicentro del debate federal.
Consultado sobre la situación de la UCR correntina, Ast despejó dudas y ratificó el rumbo institucional del oficialismo: «Estamos en tiempo de la convocatoria interna. La Unión Cívica Radical en los próximos días va a emitir seguramente una resolución por la cual se va a estar convocando a un proceso eleccionario, como corresponde», dijo.
En ese sentido, el dirigente hizo hincapié en la tradición institucional del centenario partido para dirimir sus autoridades. «Los radicales somos muy democráticos y quienes estamos al frente del partido vamos a cumplir con esta tarea de convocar a elecciones internas», subrayó.
LA FECHA ESTIMADA

El cronograma partidario, que podría tener a la primera quincena de diciembre como fecha tentativa para los comicios, incluirá antes un paso fundamental. Ast adelantó que «está previsto hacia adelante dos convenciones, una ordinaria y otra extraordinaria».
Sobre los motivos de esta doble convocatoria, explicó que la sesión ordinaria se realizará en cumplimiento de la Carta Orgánica, mientras que la extraordinaria tendrá un fin netamente de actualización normativa. «Tiene que adaptarse, sobre todo a la Capital, en donde se han modificado los circuitos electorales por disposición de la Junta Electoral que depende del Juzgado Federal. Los comités de secciones hoy están de alguna manera no comprendidos en eso y, por lo tanto, tenemos que actualizarlo», detalló.
LA AGENDA REGIONAL: CORRIENTES COMO SEDE
En paralelo al movimiento partidario, Ast destacó el rol protagónico que asumirá la provincia en las próximas semanas dentro del bloque regional. «La gran novedad es que Corrientes, por primera vez, va a ser sede del próximo Parlamento del Norte Grande. Esto va a ser el día 22 y 23 de octubre, coincidiendo con la sesión número 60», anunció.
El evento representará un enorme despliegue logístico e institucional. «Se esperan más de 110 parlamentarios, además de los vicegobernadores», precisó el legislador, quien valoró que el bloque «empieza a marcar cuestiones que son importantes y de manera común en todas las provincias», como la reciente ratificación en Posadas de los reclamos elevados al Gobierno nacional.
«Va a ser todo un desafío para nosotros. Trabajaremos para estar a la altura de las circunstancias y poder avanzar en cosas que son importantes para la región», concluyó Ast respecto a las 13 comisiones que debatirán en suelo correntino.
El Norte Grande, el tablero federal y el rol estratégico de Corrientes
La confirmación de Corrientes como próxima sede del Parlamento del Norte Grande no es un dato menor en el actual contexto nacional. En un escenario donde las provincias buscan consolidar un frente unido para negociar recursos, obras de infraestructura y tarifas con la administración central, la provincia se erige como un articulador clave del federalismo.
El bloque, que reúne a los 10 distritos del NEA y el NOA independientemente de sus colores políticos, ha encontrado en el formato parlamentario y en la mesa de vicegobernadores una herramienta de presión institucional robusta. Los planteos recientes, ratificados en Posadas, demuestran que las urgencias de la región (subsidios al transporte, energía y reactivación de obra pública) superan la grieta partidaria.
Para Corrientes, ser el epicentro de este debate el 22 y 23 de octubre significa liderar la agenda de la macrorregión en un momento de reordenamiento del vínculo con la Nación. Este rol protagónico en lo institucional se entrelaza, además, con su propio calendario político: el oficialismo provincial (UCR) debe ordenar sus filas internas mientras su principal figura ejecutiva se posiciona como uno de los armadores de peso en el mapa político nacional. Así, la cumbre de octubre servirá no solo para unificar reclamos regionales, sino también para mostrar volumen político desde el Taragüí hacia la Casa Rosada.

