Con singular éxito se realizó en playa Arazaty en Costanera Sur la Primera Jornada Marcial inclusiva, abierta y gratuita, donde el objetivo fue sumar aprendizaje, alegría y mucha energía, en un encuentro que nos recuerda que el Taekwondo también es respeto, superación e inclusión.
El evento se concretó bajo la organización y supervisión del Gran Máster, Edgardo Vega y la Sabonim, Estefania Vega.

Vega remarcó que las artes marciales buscan transmitir valores, disciplina, autocontrol y formación del carácter. En esa línea, explicó que con esta actividad se apunta a «formar buenas personas» y no solamente buenos atletas o competidores.

Para la instructora, el desafío apunta también a acompañar el desarrollo personal de cada practicante, fortalecer su autonomía y enseñar herramientas para manejar impulsos y emociones.


