El Nordeste argentino cerró agosto con una inflación mensual del 1,8 por ciento, levemente por encima del promedio nacional de 1,7 por ciento, según el informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato mensual parece menor, pero la fotografía acumulada del año sigue siendo la más preocupante del país: el NEA lleva un 24,4 por ciento de inflación desde diciembre de 2025, el registro más alto entre las seis regiones relevadas y más de tres puntos por encima del 21,3 por ciento nacional.
Los alimentos vuelven a presionar fuerte
A diferencia de julio, donde la energía dominó la agenda regional, en agosto fue el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas el que más incidió en la variación del NEA, con una suba del 2,2 por ciento en el mes, la más alta de todas las regiones y notablemente superior al 1,4 por ciento del GBA y al 1,7 por ciento nacional. Las verduras, tubérculos y legumbres, las frutas y el pan y cereales fueron los principales motores, según consigna el propio resumen ejecutivo del Indec.
El dato estructural no varía: los alimentos representan el 35,3 por ciento de la canasta de consumo de los hogares del NEA, contra el 23,4 por ciento del GBA. En términos acumulados, los alimentos subieron 26 por ciento en el NEA desde diciembre de 2025, con las carnes y derivados acumulando el mayor impacto.
La energía: la brecha más grande del país
El capítulo Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subió 4 por ciento en agosto en el NEA, el registro más alto entre las regiones y el doble del 2,6 por ciento del GBA. En términos acumulados desde diciembre de 2025, ese capítulo lleva un 57,7 por ciento de suba en el NEA, frente al 31,5 por ciento nacional. La brecha es abismal y tiene nombre propio: el gas en garrafa, la electricidad y los alquileres explican buena parte del diferencial.
En la comparación interanual, la división Vivienda registra en el NEA un 74,5 por ciento de suba respecto a agosto de 2025, el mayor de todas las regiones y muy por encima del 49,1 por ciento nacional. Los precios Regulados en conjunto acumulan en el NEA un 39,1 por ciento desde diciembre, frente al 28,5 por ciento nacional.
Los servicios, otro factor diferencial
En agosto, los servicios subieron 2,6 por ciento en el NEA, el mayor registro entre todas las regiones y por encima del 2 por ciento nacional. En términos interanuales, los servicios acumulan en el NEA un 49 por ciento de suba, también el más alto del país, lo que refleja que el ajuste en tarifas, alquileres y prestaciones reguladas avanzó en esta región a un ritmo muy superior al promedio argentino.
Precios concretos del bolsillo en el NEA
Según los precios promedio publicados por el Indec para agosto, el kilo de carne picada común se comercializaba en el NEA a 11.052 pesos, el pollo entero a 4.555 pesos el kilo, el litro de leche a 2.160 pesos y la docena de huevos a 3.296 pesos. El kilo de pan francés cuesta 2.548 pesos, el valor más bajo entre todas las regiones. La papa, impactada por la estacionalidad de invierno, trepó a 2.380 pesos el kilo en el NEA.
La acumulación interanual, el dato más duro
Con el dato de agosto, el NEA acumula una inflación interanual del 37 por ciento, la cifra más elevada entre todas las regiones y por encima del 33,5 por ciento nacional. Educación acumula en el NEA un 43,4 por ciento interanual, y los precios Regulados un 52,7 por ciento, también los mayores del país en sus respectivas categorías.
La dependencia del gas en garrafa, el peso desproporcionado de los alimentos en la canasta y la mayor velocidad de los ajustes tarifarios siguen siendo los factores estructurales que hacen que cada ciclo de precios golpee con más fuerza en el norte del país. El NEA representa apenas el 4,5 por ciento del gasto de consumo nacional, lo que históricamente limitó su capacidad de negociación frente a las políticas de precios que se definen en Buenos Aires.

