En una definición cargada de emoción y goles, Mendoza derrotó en la finalísima disputada en el Club Hércules, 4 a 3 a Corrientes Capital y se consagró campeón del Argentino A de Selecciones 2026.
La final tuvo todos los condimentos de un partido decisivo. Mendoza logró imponerse en un encuentro de enorme intensidad frente a un seleccionado correntino que llegó a la definición después de una destacada campaña y que luchó hasta el último segundo por quedarse con la corona.

Pese al trago amargo por la caída, Corrientes no tiene nada que reprocharse. Lo entregó todo e hizo un gran torneo, logrando un subcampeonato que hay que saber valorar.

Claro que por momentos los capitalinos soñaron a lo grande con la posibilidad de quedarse con el título, sobre todo porque jugaron un brillante primer tiempo, en el que con presión maniataron a la “borravino” y así, primero Carrizo aprovechando un error en la salida del golero rival y luego Bustos, pusieron el 2 a 0 que hacía delirar al público que colmó las gradas del Hércules.
Encima, Corrientes mostró mucha movilidad e hizo circular en gran forma el balón. Y la impotencia de Mendoza lo llevó a superar las cinco faltas, con lo que Corrientes llegó a disponer de un envío de castigo, pero el palo le negó a Carrizo lo que pudo haber sido un 3-0 lapidario.
Corrientes lo tenía contra las cuerdas a los mendocinos, faltaba nomás dar el golpe de gracia. Sin embargo, la visita, casi sin proponérselo y en su primer ataque a fondo, aprovechó una mala salida correntina y justo antes que se baje el telón de la primera etapa, Abrego marcó el descuento que hizo revivir las chances de Mendoza.
Sin duda alguna que fue un golpe anímico para Corrientes, ya que, en la reanudación, cuando el reloj solo había transcurrido poco más de treinta segundos, Zuñiga vulneró con un fuerte remate la resistencia de Lator y las cosas quedaron emparejadas 2 a 2.
Ya el partido era otro. Corrientes se dio cuenta que no lo remató en el primer tiempo y que ahora estaba en problemas frente a un Mendoza cada vez más agrandado.
Encima, producto del nerviosismo, Corrientes cometió dos errores garrafales en la salida que derivaron en sendas conquistas de Mendoza, a través de Paladino y March.
Todo en contra para Corrientes y un 4 a 2 que parecía liquidar las cosas del lado de los visitantes.
Sin embargo, con mucho amor propio, Corrientes se fue con todo encima en busca del descuento. Y de tanto insistir, cuando restaban poco más de cinco minutos, Cáceres ejecutó con violencia un tiro libre para marcar el tercero de Corrientes y el renacer de la ilusión.

A puro empuje y con Mendoza aguantando y enfriando el partido para que el reloj corra, Corrientes tuvo un par de oportunidades para empatar que no se le dieron.
De esta manera, Mendoza levantó el trofeo y se quedó con la gloria nacional, mientras que Corrientes Capital finalizó como subcampeón después de protagonizar una gran actuación durante todo el certamen.

Por su parte, el tercer puesto quedó en manos de Comodoro Rivadavia, tras superar 3 a 2 a Caleta Olivia.
Luego de la final fue el momento de la ceremonia de entrega de premios, con la presencia del secretario de Deportes de la provincia, Jorge Terrile y autoridades de la Confederación Argentina de Fútbol de Salón, encabezadas por su presidente, Eduardo Pellegrini.
Allí, el plantel de Mendoza recibió su trofeo de campeón, en medio del aplauso de todo el público que reconoció sus méritos. Y también se otorgó el trofeo como subcampeón a Corrientes Capital, como así también a Comodoro Rivadavia, que completó el podio de los tres mejores conjuntos del país.
Fue el corolario para un torneo apasionante, jugado en las sedes de Corrientes y Resistencia, que confirmó una vez más el enorme nivel y crecimiento del futsal argentino.

