En el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional este martes continuará el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña con cuatro nuevos testimonios. Entre ellos estará el de Orlando Ezequiel Cáceres, el policía que durante la investigación aseguró que el ex comisario Walter Maciel le ordenó modificar en el libro de guardia los horarios vinculados con las primeras horas de la búsqueda del niño.
También fue citado Christian Adrián Balbo, periodista que cubrió el caso. La nómina se completa con el camarógrafo Valentín Ignacio Correa y José Alberto Núñez, padre de Camila Núñez. La declaración de Núñez ya había sido incorporada a la causa durante la etapa de instrucción.
Uno de los testimonios que genera mayor expectativa es el de Cáceres. El agente integraba la comitiva policial que se trasladó al paraje Algarrobal durante la tarde del 13 de junio de 2024, cuando se dio aviso de la desaparición de Loan. La requisitoria de elevación a juicio utiliza precisamente su declaración como uno de los elementos para sostener la acusación contra Maciel.
Según consta en el expediente, Cáceres aseguró que recibió a las 15.38 una llamada del sargento Mariano Duarte con la novedad sobre la desaparición. Sin embargo, dijo que Maciel le ordenó consignar en el libro de guardia que el aviso había ocurrido a las 16.15.
Otro de los testimonios esperados será el de Christian Adrián Balbo, periodista que estuvo en 9 de Julio durante la cobertura del caso y tomó contacto con la situación que se vivía en el hotel Despertar del Iberá, donde se alojaron integrantes del grupo que decía representar a la Fundación Lucio Dupuy.
El tercer citado es Valentín Ignacio Correa, camarógrafo y compañero de Balbo.
El cuarto testigo será José Alberto Núñez, padre de Camila Núñez, quien estuvo en el almuerzo en la casa de Catalina Peña el 13 de junio de 2024 y luego participó del recorrido hacia el naranjal junto a Loan y el resto del grupo.
La declaración de Núñez fue incorporada al expediente el 3 de septiembre de 2024. En aquella oportunidad, el hombre sostuvo que, por las características de la zona y la cantidad de personas que participaron de los rastrillajes, el niño no podía haberse perdido sin ser encontrado.

