Con la mirada puesta en las intensas lluvias previstas para la primavera y el verano, se llevó adelante una reunión en la provincia para coordinar recursos y logística de cara al fenómeno Enos. Participaron representantes de una decena de organismos que ya trabajan articuladamente en el territorio provincial.
05-POLITICA-OK-1Autoridades nacionales y locales mantuvieron una reunión de trabajo en Corrientes para coordinar recursos, logística y capacidades operativas frente al fenómeno Enos (El Niño-Oscilación del Sur), en el marco del Plan de Coordinación Federal Enos impulsado por el Gobierno nacional para el período 2026-2027.
Del encuentro participaron el diputado nacional Lisandro Almirón y el concejal de Corrientes Ángel Kofman, junto a funcionarios de organismos con presencia en la provincia, con el objetivo de anticipar la respuesta estatal ante las previsiones de precipitaciones superiores a la media en la Cuenca del Plata.
PLAN FEDERAL
La iniciativa que ordenó el encuentro correntino está circunscripta en el Plan de Coordinación Federal Enos 2026/2027, aprobado por el Ministerio de Seguridad Nacional mediante la Resolución 559/2026 y presentado públicamente por el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie.
La normativa identificó desde mediados de año una transición hacia condiciones asociadas al fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, con probabilidades de ocurrencia que superan el 70 por ciento y que se profundizan en los trimestres siguientes, afectando de manera particular a la región de la Cuenca del Plata.
El escenario proyectado conlleva un mayor riesgo de lluvias por encima de los valores habituales, sobre todo durante la primavera y el verano 2026-2027, un período en el que, además, se suma el incremento estacional de precipitaciones característico del Nordeste argentino.
El plan alcanza a un conjunto de provincias expuestas al fenómeno, entre ellas, Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su objetivo central es reforzar la articulación entre la Nación, las provincias y los municipios para anticipar y responder de forma coordinada ante inundaciones y otros eventos hidrometeorológicos, integrando el trabajo de distintos organismos técnicos abocados al monitoreo y la generación de información científica para la toma de decisiones.
PRESENCIA
EN CORRIENTES
Al encuentro asistieron representantes de una decena de reparticiones nacionales con articulación directa en la provincia: la Dirección Regional Norte de la Secretaría de Trabajo, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Pami), la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (Cnrt), la Dirección de Parques Nacionales con asiento en Mburucuyá y la Dirección Nacional de Vialidad. La convocatoria a organismos de perfil tan diverso -desde seguridad social hasta infraestructura vial y áreas protegidas- responde a la lógica del plan federal, que busca que cada repartición aporte capacidades logísticas y operativas propias en caso de que se activen protocolos de emergencia.
Durante la jornada, revisaron el mapa de zonas vulnerables de la provincia y realizaron un seguimiento de las herramientas de monitoreo ya disponibles, en particular el Sistema Nacional de Monitoreo de Emergencias, que incorpora modelados de riesgo diferenciados por localidad. A la par, se acordó consolidar la metodología del Sistema de Comando Unificado bajo el principio de subsidiariedad, un esquema que establece que la respuesta inicial ante una emergencia queda a cargo de las autoridades locales, mientras que los recursos nacionales intervienen de manera complementaria cuando la magnitud del evento supera la capacidad de la jurisdicción afectada.
MONITOREO, ALERTAS Y
PRÓXIMOS PASOS
Entre las acciones previstas por el plan figuran el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas, la elaboración de informes científicos y georreferenciados sobre zonas de riesgo, la activación de sistemas de alerta temprana y la realización de nuevos encuentros con las provincias para ajustar la planificación operativa a medida que avance la temporada. La Agencia Federal de Emergencias quedó facultada para introducir modificaciones o actualizaciones al esquema durante toda su vigencia, que se extiende desde el segundo semestre de 2026 hasta el segundo semestre de 2027, de acuerdo con la evolución de las condiciones climáticas.

