Este domingo, a las 13, el destacado atleta libreño y recordman nacional de salto en alto, Carlos Layoy, saldrá a escena en la pista sintética del Estadio Municipal Jorge Newbery, en Rosario, en el marco de la 106ª edición del Campeonato Nacional de Atletismo, que reúne a buena parte de las principales figuras del país y funcionará como una evaluación clave de cara a los próximos compromisos internacionales como los Juegos Sudamericanos de Santa Fe y el Campeonato Sudamericano u23, en la misma sede.
Layoy, con la madurez que le otorgan sus 35 años, quiere seguir haciendo historia y llega a Rosario con toda la ilusión y una óptima preparación con el objetivo de recuperar su cetro en salto en alto, ese que no pudo mantener la temporada pasada, luego de haber sido 14 veces consecutivas campeón argentino.
Es decir, el deportista correntino buscará nada menos que su 15° título para seguir haciendo historia, recordándose que con 2,25 metros posee el récord nacional, junto a los legendarios Fernando Pastoriza y Erasmo Jara, los otros únicos dos que pudieron alcanzar dicha marca.
Layoy llega a esta temporada luego de recuperarse de molestias físicas que limitaron su rendimiento y en el 2025 no pudo llegar en la mejor forma y resignó su prolongado reinado nacional en el certamen disputado en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, cuando fue superado por el bonaerense, Santiago Barbería, que fue primero con 2.06 metros, contra los 2,03 de Layoy que finalmente se quedó con la medalla de bronce.
Precisamente, Barbería será uno de los rivales a vencer por Layoy en la final de salto en alto, ya que además de ser el vigente campeón nacional también es subcampeón panamericano u23, siendo uno de los jóvenes de mayor proyección nacional.
No obstante, también llegan a este Nacional con pretensiones los atletas Sebastián Daners y Lautaro Mantello, que saben lo que es superar el listón más allá de los 2 metros.
Así las cosas, Layoy está listo para afrontar este desafío, con humildad y sacrificio, que siempre han sido sus mejores armas. Todavía le queda tela para cortar.

