Los dos equipos de Corrientes llegan a la temporada 2026/27 de la Liga Nacional de Básquetbol con realidades diferentes, aunque atravesados por un mismo objetivo: volver a ser protagonistas de la Liga Nacional. San Martín optó por sostener la base que condujo Gabriel Revidatti, mientras que Regatas encaró una profunda renovación tras un año en el que alcanzó la final de la Liga Sudamericana y los cuartos de final de la Liga Nacional. En ambos proyectos, la juventud tendrá un papel importante con la llegada de dos jugadores formados en la NCAA.
En el Rojinegro, Revidatti continuará al frente del equipo junto a cinco mayores que renovaron su vínculo: el capitán Gastón García, Lautaro Berra, Daniel Moreira, Salvador Gilleto y, por el momento, Franco Méndez, cuyo futuro estuvo ligado al interés de Quimsa. Entre las incorporaciones aparecen Sebastián Lugo, que cruzó desde Regatas, y Juanse Gorosito, base santafesino de 23 años que disputó las últimas cuatro temporadas en el básquet universitario estadounidense, con pasos por Portland Pilots, Ball State y San Diego Toreros, donde promedió 10,5 puntos en su última campaña. Redondeando la nómina probablemente sume un 3-4 extranjero e inicie la temporada con 8 mayores.
La renovación fue mucho más profunda del lado remero. Tras la salida de Leandro Ramella, Martín Villagrán asumió como entrenador y comenzó a construir un plantel prácticamente nuevo. El único mayor que continúa es Iván Gramajo, al que se sumaron Sebastián Orresta, Fausto Ruesga y Francisco Farabello, otro producto de la NCAA (TCU Horned Frogs y Creighton Bluejays) que debutará en la Liga Nacional tras desarrollar toda su carrera profesional en el exterior y venir de una buena temporada en Pinheiros de Brasil. Además, otro viejo conocido de Villagrán, José Montero se incorporará, mientras que Roberto Acuña será el pivore titular y la dirigencia continúa buscando un ala pivote extranjero para completar el plantel.
Las novedades también pasan por la infraestructura. San Martín avanza con la renovación integral del parquet de su estadio, una obra iniciada el 8 de julio que contempla el reemplazo completo del piso deportivo y que demandará entre 25 y 30 días. El objetivo es que el Fortín Rojinegro esté listo para el inicio de la temporada y recibir como en la temporada anterior los partidos de Regatas mientras el conjunto del Parque Mitre continúa sin utilizar su cancha.
En paralelo, Regatas transita un año de transición también fuera de la cancha. A casi un año del derrumbe del techo del estadio José Jorge Contte, la dirigencia espera iniciar la reconstrucción durante el presente mes de agosto. Según confirmó el presidente Eduardo Tassano, la primera etapa comenzará en agosto estará centrada en el montaje de la nueva estructura del techo y luego avanzará sobre el muro perimetral, que se extenderá hacia el Parque Mitre para ampliar la capacidad del estadio. Mientras duren los trabajos, el Remero ejercerá la localía en la cancha de San Martín, cuyo nuevo parquet también estará terminado para el inicio de la Liga Nacional. El proyecto de reconstrucción se ejecutará por etapas y apunta a que el Contte vuelva a recibir partidos recién durante 2027.
Fuente: basquetplus

