La historia parece repetirse de manera incansable en los montes y reservas de la región. Cazadores furtivos continúan ingresando a las zonas protegidas con la ilusión de no ser detectados y regresar con alguna presa, pero la vigilancia constante de las fuerzas de seguridad vuelve a frustrar sus intenciones. En un nuevo procedimiento contra los delitos ambientales, la Policía Rural logró interceptar a un hombre que circulaba armado y de manera irregular por una de las principales arterias viales de la zona.
El operativo tuvo lugar durante un patrullaje preventivo sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 1255. En ese punto, los efectivos de la Policía Rural e Islas divisaron a un sujeto de 68 años a bordo de una motocicleta. Al proceder a su inspección, constataron que transportaba diversos elementos habitualmente empleados para la actividad cinegética ilegal, entre los que se encontraban cuchillos, machetes y chuzas para el monte.
La situación del sospechoso se complicó aún más al momento de requerirle las acreditaciones correspondientes. El hombre no pudo exhibir documentación personal, carecía de los papeles que certifiquen la propiedad del vehículo en el que se desplazaba y tampoco contaba con ningún tipo de permiso de caza otorgado por las autoridades competentes para habilitar la práctica.
Ante esta serie de irregularidades, las autoridades policiales procedieron al secuestro preventivo de la motocicleta y de la totalidad de los elementos hallados en su poder. Finalmente, el demorado fue trasladado a la dependencia policial correspondiente, donde quedó imputado formalmente en una causa contravencional, mientras desde la fuerza ratificaron que continuarán intensificando los controles para resguardar la fauna local.

