La visita del embajador de la República Popular China en Argentina, Wang Wei no fue una parada aislada. Respondió a una agenda de negocios puntual, con tres ejes identificables.
El primero es la yerba mate, con Las Marías como vidriera de una industria correntina que ya exporta y que China observa como proveedor confiable de un producto de nicho.
El segundo es la logística: el paso por el puerto de Ituzaingó apuntó a evaluar la salida fluvial de la producción provincial hacia la hidrovía Paraná-Paraguay.
El tercero incluye dos variables: la energía y la tecnología, con la presencia de delegados del Banco de China y de Huawei en la mesa de trabajo, lo que sugiere interés en financiamiento e infraestructura digital, dos áreas donde Beijing viene ampliando su presencia en el interior argentino.
LAS POTENCIALIDADES

Detrás de la agenda productiva asoman lecturas más amplias. Corrientes viene de recibir en las últimas semanas a otros representantes diplomáticos -entre ellos el embajador de Turquía y el de India-, en una seguidilla que confirma el interés simultáneo de distintas potencias por asegurarse un lugar en la provincia, ya sea por el arroz, la carne, la foresto-industria o, ahora, la yerba mate.
Para China en particular, sumar terreno en Corrientes también puede leerse en clave regional: la Provincia forma parte del proyecto de corredores bioceánicos que buscan conectar la producción del Norte argentino con el Pacífico, una infraestructura estratégica para cualquier país asiático que quiera asegurarse rutas de abastecimiento.
A eso se agrega el atractivo fiscal que el propio Gobierno provincial promociona -baja carga tributaria y ausencia de deuda externa-, un argumento que Corrientes viene usando de manera activa para posicionarse frente a otras provincias en la disputa por la inversión extranjera.

