En su visita a la Casa Iberá, el representante de la Unión Europea en Argentina destacó el éxito del proyecto de monitoreo Ojos del Cielo, cofinanciado por el bloque regional. Con el recuerdo de los incendios de 2022 como motor de cambio, la cooperación internacional busca blindar la biodiversidad del segundo humedal más importante de América Latina.
03-POLITICA-5El embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, visitó recientemente la provincia de Corrientes para evaluar los logros del proyecto Ojos del Cielo, que incluyó reuniones con el gobernador Juan Pablo Valdés.
Esta iniciativa tecnológica utiliza drones y monitoreo avanzado para la detección temprana de incendios forestales en la reserva de los esteros del Iberá. Durante su estancia, el diplomático resaltó en diálogo exclusivo con EL LIBERTADOR que los avances logrados en esta región podrían servir como modelo de aprendizaje para diversos países europeos que enfrentan riesgos climáticos similares.
La agenda oficial incluyó reuniones estratégicas con autoridades locales para fortalecer la cooperación internacional y promover el turismo sustentable en el segundo humedal más grande de América Latina. En última instancia, la visita subraya el compromiso europeo con la preservación de la biodiversidad y la creación de empleos verdes en comunidades argentinas.
A continuación, el desarrollo de la conversación.
¿Cuál es el motivo principal de su presencia hoy aquí en la Casa Iberá?
-He venido para dialogar con los socios de Ojos del Cielo, un proyecto cofinanciado por la Unión Europea que tiene como objetivo central optimizar el monitoreo de las áreas protegidas del Iberá. La iniciativa utiliza nueva tecnología, como drones, específicamente para detectar incendios forestales de manera temprana. Tras el gran incendio de 2022, existe una nueva conciencia sobre la importancia de la coordinación y el trabajo mancomunado para proteger este ecosistema.
¿Este sistema de monitoreo es similar a los que ya se utilizan en el continente europeo?
-Honestamente, me parece que este proyecto está muy avanzado. De hecho, pienso que la experiencia en Corrientes puede aportar valiosas enseñanzas a Europa. Ya existen contactos a nivel regional, pero hay lecciones aprendidas aquí que podrían traspasarse perfectamente al ámbito europeo para mejorar nuestras propias capacidades.
Mencionaba los incendios de 2022. ¿Cómo analiza el impacto del cambio climático en esta problemática que parece no dar tregua?
-Es una realidad que observamos a nivel global: el cambio climático aumenta drásticamente el riesgo de incendios forestales. Lo vemos en Europa y, por supuesto, también se sintió aquí con el periodo de sequía extrema previo a los incendios de 2022. Ante este escenario, la conclusión es clara: necesitamos ser más resilientes y profundizar el intercambio y la coordinación entre la Unión Europea y Argentina.
Más allá de la tecnología, ¿qué lugar ocupan los esteros del Iberá en el imaginario del turista europeo?
-Cada vez hay más turistas europeos visitando la zona; la voz se está corriendo, pero el Iberá merece todavía más proyección. Estamos hablando de un bioma esencial, el segundo humedal más importante de América Latina. El potencial para un turismo que preserve el medio ambiente y, al mismo tiempo, cree empleo para las comunidades locales es inmenso.
FAVORABLE
Su agenda en Corrientes es intensa ¿qué balance tuvo tras el encuentro con el Gobernador?
-Muy satisfactoria por cierto. Mantuve una reunión con el Gobernador para conversar sobre los avances de Ojos del Cielo y explorar otros ejes de cooperación entre la Unión Europea y la provincia de Corrientes. También tuve una fructífera reunión junto al Ministro de Turismo, con la promesa personal de volver pronto para disfrutarlo con más tiempo, la verdad es que me voy con los mejores resultados de un lugar que siempre nos recibió muy calurosamente y cuyas ganas de contribuir a la preservación del hábitat es admirable.
Pudimos saber que le gustaría visitar los esteros durante el verano, aunque se lo desaconsejaron, ¿no?
-(Risas) Me advirtieron que las temperaturas en la región son muy altas durante el verano y hay evaluaciones de que eran preferibles hacerlas con esta climatología, no obstante la invitación siempre está. Este parque nacional tiene toda la infraestructura para ser visitado durante todo el año y sabemos que muchos turistas europeos llegan a Corrientes en cualquier temporada.

