Ante un escenario de creciente tensión financiera y el traspaso de responsabilidades sanitarias sin respaldo de fondos desde la Nación, el gobierno de Corrientes puso en marcha la actualización de un proyecto: la construcción de una nueva fábrica provincial de medicamentos.
La iniciativa, impulsada por el ministro de Salud provincial, Dr. Emilio Lanari, prevé levantar las nuevas instalaciones en el predio de Santa Catalina. El objetivo central es robustecer la producción local para sortear las dificultades macroeconómicas y garantizar que los insumos esenciales no falten en el sistema público.
«Como viene la situación en la política nacional, nosotros tenemos que ir a construir, a fabricar nuestros propios medicamentos», advirtió el funcionario en declaraciones a los medios, adelantando que la prioridad será elevada formalmente ante el gobernador.
Agregó: «esramos trabajando en planificación y hacer un proyecto ejecutivo. Ya fue un proyecto de la gestión anterior, lo estamos actualizando. Es una prioridad que le voy a presentar al gobernador».
El nuevo polo de producción llegará para descomprimir y potenciar la labor de PLAMECOR. Actualmente, este laboratorio provincial funciona al límite de su capacidad operativa, logrando mitigar la abrupta caída de la provisión nacional a través del programa Remediar.
La crisis de «Incluir Salud»: números que no cierran
El plan de autonomía sanitaria de Corrientes no responde únicamente a una visión estratégica, sino también a una emergencia financiera inocultable derivada de los programas nacionales, con especial foco en Incluir Salud, destinado a beneficiarios de pensiones no contributivas.
De acuerdo con los datos aportados por la cartera sanitaria, la provincia asiste a unos 45.000 usuarios, una cifra menor pero proporcional a la de socios regionales del Norte Grande como Chaco (con 100.000 beneficiarios) y Santiago del Estero (con 60.000).
Al parecer la cápita nacional está estancada desde el período marzo-junio de 2022 en un promedio de 1.200 pesos (incluyendo cápita y extracápita). Ese magro monto teórico debe financiar coberturas de alta complejidad, tales como: Tratamientos oncológicos y reumatológicos. Insumos para diálisis. Prótesis y bolsas de colostomía
Para Lanari, la brecha es abismal y los cálculos técnicos indican que una cobertura real debería rondar los 18.000 pesos por paciente, una diferencia que hoy termina absorbiendo íntegramente el Tesoro provincial.
A este desfinanciamiento se le suma un cuello de botella logístico: los circuitos administrativos actuales (auditorías, compras y licitaciones) demoran entre dos y tres meses en destrabar tratamientos críticos. «Un paciente oncológico o con un problema reumatológico necesita medicación de forma urgente», remarcó el ministro.
Ante este panorama adverso, el bloque de provincias del Norte Grande exige una reestructuración urgente de los fondos y de los tiempos operativos. Paralelamente, Corrientes elige acelerar su propio camino: apostar al ladrillo, la maquinaria propia y la producción local para blindar la salud de sus habitantes.

