Proyectan demoler uno de los galpones del puerto capitalino a principios del próximo año para duplicar la capacidad de almacenamiento de contenedores. Además, el Gobernador confirmó reuniones con Nación para el arribo de más fondos.
03-POLITICA-4En el marco de una cargada agenda institucional en Buenos Aires, el gobernador Juan Pablo Valdés anunció avances estratégicos para la infraestructura logística y urbana de la provincia.
El eje central de las novedades gira en torno a un convenio inminente con la Agencia Nacional de Vías Navegables, que permitirá a Corrientes contar con equipamiento propio para el mantenimiento de su red fluvial.
La firma de este acuerdo es vista por el Ejecutivo provincial como un paso fundamental para revertir años de postergación en la Hidrovía. Según explicó Valdés, la provincia recibirá elementos de dragado destinados a intervenir en pasos críticos, una medida esencial para garantizar la navegabilidad y la competitividad de las terminales locales.
«Tenemos que consolidar la fortaleza de nuestros puertos», enfatizó el mandatario. El plan de trabajo establece metas específicas de calado para los puntos neurálgicos del mapa productivo correntino: se apunta a que el puerto de Ituzaingó alcance una profundidad de entre 10 y 12 pies, mientras que para la terminal de Lavalle, actualmente en pleno desarrollo, se proyecta un calado de 16 pies.
Esta apuesta por la infraestructura técnica no es casual. Valdés advirtió sobre la necesidad de no quedar relegados frente a los avances regionales, mencionando específicamente las tareas de dragado que Paraguay está realizando con maquinaria moderna. «De otra manera, Corrientes estaría siempre excluida; estamos prácticamente en la cola de la hidrovía», sentenció el Gobernador.
Más allá de la veta logística, el arribo de las dragas tendrá un impacto directo en la fisonomía de la ciudad de Corrientes. El Gobernador confirmó que el equipamiento se utilizará para encarar dos obras de gran envergadura: los proyectos de la Costanera Norte y la Costanera Sur.
AVANZADO
Asimismo, se informó que las gestiones por los terrenos del puerto y del regimiento avanzan en términos formales, mediante el intercambio de documentación y negociaciones a través de la Administración Nacional de Puertos e Infraestructura Marítima (Anpim).
Con este esquema, la Provincia busca no solo asegurar la fluidez del comercio fluvial, sino también potenciar el desarrollo inmobiliario y recreativo de su frente costero.
Celeridad en los tiempos
Con la mira puesta en el futuro, la Provincia proyecta demoler uno de los galpones del puerto de Corrientes a principios del próximo año, o incluso antes, para duplicar la capacidad de almacenamiento de contenedores.
Asimismo, se trabaja en la tecnificación de procesos y en la certificación de las normas ISO 14001 de seguridad portuaria.
«Estamos reuniendo documentación y una serie de requisitos para calificar como puertos verdes. Va a ser el único puerto verde del Litoral con sustentabilidad y sostenibilidad», expresó el director de Transporte Fluvial y Puertos, Adolfo Escobar Damús.
¿Modelo que se replicará en Vaca Muerta?
La búsqueda de eficiencia y reducción de costos en la Cuenca Neuquina impulsó un proyecto de infraestructura que propone transformar la matriz logística del Norte patagónico, y en particular de todo el ecosistema que rodea la actividad productiva de Vaca Muerta.
Se trata de la viabilidad técnica para habilitar la navegabilidad de los ríos Limay y Negro, una iniciativa que ya se conoce como «la otra hidrovía».
Este plan estratégico busca establecer un corredor logístico fluvial que conecte el corazón de la Patagonia con el mar Argentino, ofreciendo una alternativa de transporte multimodal de gran escala.
La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) participó como contraparte técnica en el Estudio de Factibilidad de la Navegabilidad de estas vías fluviales.
El informe final, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y desarrollado por la consultora Iatasa, determinó que es técnicamente factible convertir este sistema hídrico en una arteria de transporte comercial.
El principal motor detrás de esta propuesta es la necesidad de resolver uno de los mayores cuellos de botella para el desarrollo del fracking en Vaca Muerta: el abastecimiento de arenas de fractura.
Actualmente, la estimulación hidráulica de cada pozo demanda entre 11.000 y 15.000 toneladas de este insumo crítico.
Con proyecciones que anticipan una demanda global de 15 millones de toneladas anuales para los próximos años, el actual esquema de transporte terrestre resulta costoso e insostenible para la infraestructura vial.
SATURADO
Hoy en día, gran parte de los áridos utilizados provienen de canteras ubicadas en la provincia de Entre Ríos, desde donde deben recorrer más de 1.200 kilómetros en camión hasta las áreas de producción en la Cuenca Neuquina.
Esta traza terrestre de larga distancia encarece de forma directa las operaciones logísticas y satura las rutas de la región. El diseño de una red fluvial permitiría el traslado masivo de cargas pesadas a una fracción del costo actual, aliviando el tránsito vial y mejorando la competitividad de las operadoras petroleras.

