En los últimos meses, moto Uber se consolidó como una opción cada vez más elegida por emprendedores correntinos para resolver sus envíos. La razón principal tiene que ver con el bolsillo: el costo del servicio resulta considerablemente menor al de un motomandado convencional, lo que llevó a que muchos comerciantes migraran hacia esta modalidad para sus entregas diarias.
Ese crecimiento en la demanda, sin embargo, dejó al descubierto una práctica que preocupa a quienes ya la sufrieron en carne propia: según el testimonio de uno de los afectados, la maniobra se repite con un patrón bastante similar.
Todo comienza cuando el conductor llega al punto de partida y recibe el paquete de manos de quien hace el envío. Hasta ahí, todo transcurre con normalidad.
El problema aparece después. Una vez que la persona que entregó el pedido se retira del lugar, el repartidor no confirma de inmediato en el sistema que ya tomó el paquete. Esa demora en la notificación -que no depende de ningún factor externo, sino de una decisión del propio conductor- hace que la aplicación empiece a contabilizar un «tiempo de espera».
Recién a los cinco minutos, el conductor de moto Uber avisa que recibió el envío. Pero para entonces, ese lapso ya quedó registrado como una demora real, y se traduce en un cargo extra de 500 pesos que no estaba previsto. Ese monto adicional, que por lo general es 500 pesos, lo termina pagando la persona que recibe el paquete en el destino final, sin haber tenido ninguna posibilidad de advertir ni de evitar la situación.
EL PERJUICIO
Esta modalidad golpea directamente a quienes sostienen un servicio de envío a domicilio como parte de su actividad comercial. El sobrecosto no solo representa un gasto imprevisto, sino que además deteriora la confianza en una herramienta que hasta ahora funcionaba como una alternativa económica y práctica.
Los afectados remarcan que se trata de una demora fabricada de manera deliberada, ya que el repartidor tiene el paquete en su poder desde el inicio, pero posterga la confirmación en la app únicamente para activar el contador de tiempo y generar así un cobro que no corresponde.
Recomendaciones para que los usuarios de la aplicación eviten engaños
El mecanismo del engaño consiste en simular demoras para generar cargos extra de 500 pesos. Esto genera un impacto en emprendedores: el deterioro de la confianza y el sobrecosto para los clientes.
A partir de ello, se transmiten algunas recomendaciones para evitar cobros indebidos, se sugiere:
1-Verificar la aceptación del pedido: antes de retirarse del punto de entrega, confirmar que el repartidor haya marcado formalmente en la aplicación que recibió el paquete.
2-No perder de vista la pantalla: seguir el estado del envío en tiempo real para detectar cualquier demora injustificada en la confirmación.
3-Conservar comprobantes: guardar capturas de pantalla del pedido y los horarios como respaldo ante un eventual reclamo.
4-Reportar la irregularidad: comunicar el hecho a través de los canales de atención de la aplicación en caso de detectar un cargo adicional no justificado.
5-Compartir la experiencia: alertar a otros emprendedores y usuarios de la zona para prevenir que la maniobra se repita.

