Claudio Polich no esquiva los temas incómodos. El Intendente de la ciudad de Corrientes habló con franqueza ante la prensa, previo al acto en Casa de Gobierno sobre un concurso de emprendedores argentinos, sobre el presente de la gestión municipal: recursos ajustados, obras en curso con respaldo provincial, la amenaza latente de las lluvias sobre una ciudad ribereña y un sistema de transporte público que cruje por la ausencia de subsidios nacionales. Todo eso, más el anuncio de una competencia náutica internacional que llega este fin de semana para poner en valor la costanera del Paraná.
OBRAS, A PESAR DE LA CRISIS
Uno de los ejes centrales de la gestión actual pasa por la infraestructura hídrica, y Polich fue directo al explicar por qué el trabajo conjunto con la Provincia es imprescindible. «Es una obra muy, muy importante, la está haciendo el gobierno de la provincia de Corrientes.
Para nosotros sería una obra prácticamente imposible por los costos que demandan, pero por suerte estamos trabajando junto con el gobierno provincial y eso nos facilita muchísimo», señaló.
Además de esa obra mayor, la municipalidad tiene pendiente dar terminación a dos canalizaciones que son responsabilidad propia: la del barrio Ponce y la del barrio San Ignacio.
Mientras tanto, dos equipos municipales trabajan de forma permanente en el mantenimiento de los canales a cielo abierto que tiene la ciudad en sus distintos barrios. «Es una cosa importantísima para lograr el escurrimiento de agua y más frente a una amenaza como esta que tenemos», explicó el intendente.

LA ECUACIÓN QUE PREOCUPA

Polich fue cuidadoso, pero claro al describir el riesgo que enfrenta Corrientes en época de crecida. «El inconveniente se puede presentar siempre, como en cualquier ciudad ribereña: si el río está alto, el escurrimiento del agua se puede retrasar», reconoció. La lógica es simple y conocida por cualquier correntino: cuando el Paraná sube, los canales pierden capacidad de desagote y una lluvia fuerte puede convertirse en problema en pocas horas.
Por eso, el foco del trabajo municipal está en maximizar la capacidad de escurrimiento antes de que esa combinación se produzca. «Para eso estamos trabajando en todo lo que podemos, como para poder darle la mayor capacidad de escurrimiento a los distintos canales que tenemos. Como ustedes se imaginarán, el río alto y una lluvia lo que puede hacer es retrasar el escurrimiento del agua», enfatizó.
Consultado sobre la preocupación que comparten los intendentes del interior ante las inundaciones, Polich reconoció que es un tema permanente del gobierno provincial, aunque aclaró los límites de su propio conocimiento: «Yo lo que sé es lo que sucede en Corrientes, lo que sucede en la ciudad de Corrientes. Acá estamos con un muy buen nivel de obra y fundamentalmente con mucha ayuda del Gobierno provincial».
LAS FINANZAS SIN EUFEMISMOS

«Hay que cuidar el mango». Polich usó una imagen que vale más que cualquier informe técnico para describir el estado de las arcas municipales en este momento. «Andamos ajustaditos, pero bien. Hay que cuidarnos el mango, hay que buscar la forma de hacer rendir la plata y hay que tratar de garantizar el cumplimiento de los servicios y las responsabilidades que tiene el municipio. Cuidando el mango vamos a andar bien», dijo sin vueltas.
La fórmula, según explicó, combina austeridad con optimización de lo que se tiene. «Hay que utilizar el ingenio y hay que tratar de ahorrar en todo lo que se puede, y fundamentalmente optimizar tanto los recursos económicos como los recursos humanos que tenemos, que son muy buenos en la municipalidad», agregó.
En ese sentido, asoció la mayor presencia de personal municipal en la calle no con nuevas incorporaciones sino con una mejor distribución del trabajo existente: «Lo que estamos haciendo es acompañando y apoyando mucho a la gente que trabaja en la gestión municipal y que tiene que ver con que mantengamos la ciudad limpia».

