El gobernador Juan Pablo Valdés presidió la tradicional promesa de lealtad en la Costanera, donde instó a revalorizar la unidad y la inclusión ciudadana. En tanto, el presidente Javier Milei encabezó el acto central en Rosario, donde ponderó la faceta del prócer como «el primer intelectual liberal de la economía argentina».
02-TAPA-POLITICA-OK-2Este sábado, por el 206° aniversario del paso a la inmortalidad del general Manuel Belgrano, se desarrollaron actos oficiales por el Día de la Bandera en todo el país. En Corrientes, la ceremonia fue encabezada por el gobernador Juan Pablo Valdés, en la Costanera capitalina; mientras que el epicentro nacional tuvo lugar en Rosario, con el presidente Javier Milei en suelo santafesino. Ambos líderes aprovecharon la fecha patria para trazar lecturas con respecto a la realidad del país, oportunidad en la que entrelazaron el simbolismo de la enseña con los desafíos políticos actuales.
En la ciudad de Corrientes, las actividades se iniciaron pasadas las 10, en la intersección de la avenida Costanera Sur Juan Pablo II y la calle Necochea. Allí, el Gobernador presidió la emotiva ceremonia de promesa de lealtad de 3.000 alumnos de 4º grado pertenecientes a 27 escuelas primarias correntinas. En la ocasión, estuvo acompañado por el vicegobernador, Pedro Braillard Poccard; ministros, tutores y vecinos, en una jornada marcada por el fervor cívico.
LIBERTAD, UNIDAD, JUSTICIA Y PATRIA
Al iniciar su alocución, Juan Pablo destacó que la promesa constituye «un paso fundamental en nuestro camino como ciudadanos». Asimismo, argumentó que el Pabellón nacional representa valores esenciales como la libertad, la unidad, la justicia y el amor a la patria.
«La Bandera nos abraza a todos los argentinos sin importar de dónde vengamos o hacia dónde vayamos», afirmó Valdés, contexto en el que rescató el carácter inclusivo de la enseña, antes de tomar el juramento formal.
EL PERFIL ECONÓMICO DE BELGRANO
Por su parte, en Rosario, Javier Milei ofreció un discurso de marcado corte ideológico, centrado en rescatar la faceta intelectual de Manuel Belgrano en el plano comercial. El Presidente definió al prócer al asegurar que «fue uno de los grandes reformistas ilustrados y un precursor de una crítica sistemática al mercantilismo y al monopolio brindado desde el Estado». Bajo esta línea, ubicó al prócer como «el primer intelectual liberal económico argentino, un criollo que empezó a pensar la generación de riqueza desde la libertad económica, la propiedad y la iniciativa privada».
CONTRA LOS PRIVILEGIOS CORPORATIVOS
Al establecer un puente con la actualidad de su gestión, Milei remarcó que la batalla del prócer se libró contra las corporaciones coloniales. El Presidente disparó que «su batalla cultural fue contra los privilegios», oportunidad en la que contrastó el mérito con la casta de la época. Hacia el cierre, convocó a emular la audacia de la generación de Mayo para superar la crisis del presente.
Finalmente, Milei le atribuyó a Belgrano conceptos tempranos de macroeconomía, al señalar que ya advertía los desajustes del circulante sobre los bienes. En el epílogo del acto, el Presidente concluyó que el prócer «hablaba de la naturaleza monetaria de la inflación», e ironizó sobre la persistencia de estas discusiones en la agenda pública contemporánea.
«Belgrano fue un servidor público ejemplar»
Antes del acto central en la ciudad, el intendente capitalino Claudio Polich encabezó las actividades conmemorativas en homenaje al general Manuel Belgrano, al cumplirse 206 años de su paso a la inmortalidad.
Estas actividades comenzaron a las 8.30 con el izamiento en el mástil de la ciudad, frente al ex Regimiento 9, y continuaron inmediatamente, con la colocación de ofrendas florales en la plazoleta Belgrano, ubicada a metros del lugar, en el cruce de la avenida 3 de Abril y la calle Pago Largo.
En la oportunidad, Polich rindió honores al prócer y remarcó la vigencia de sus valores. «Belgrano fue mucho más que el creador de nuestra Enseña Patria, fue un servidor público ejemplar», indicó el Intendente, al definirlo como un hombre de convicciones firmes y profunda vocación.
En sus declaraciones, Polich valoró la entrega del prócer nacional. «Comprendió algo que sigue siendo una enseñanza vigente para todos nosotros: las sociedades progresan cuando prevalece el bien común por sobre los intereses individuales», afirmó, al tiempo que subrayó que «la honestidad y la educación son principios que se deben seguir defendiendo».

