El legislador, que cuenta con peso propio en la Cámara alta nacional, cuestionó duramente al Jefe de Gabinete y pidió públicamente su renuncia. Sus palabras se producen en el marco de la polémica que generó la última declaración jurada del funcionario nacional, quien reconoció no haber informado más de 300.000 dólares en ganancias por operaciones con criptomonedas. «No debería poner al Gobierno ni al Presidente en una situación en la que tengan que defenderlo», consideró el libreño.
05-POLITICA-1El senador nacional por Corrientes, Eduardo Peteco Vischi, cruzó con dureza al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a punto tal que reclamó públicamente su renuncia. Tanto a través de sus redes sociales como en entrevistas con medios de alcance nacional, el legislador radical fue categórico al considerar que la situación del funcionario expone y paraliza al Gobierno nacional y le provoca «un daño enorme a la imagen de la Argentina».
«Adorni debería dar un paso al costado. Con su situación expone al Gobierno, lo paraliza, y daña a toda la Argentina. Como funcionario no puede exigir a la sociedad un esfuerzo que no hace», escribió Vischi en sus redes sociales, sintetizando en pocas palabras lo que, ulteriormente, amplió en declaraciones públicas.
QUE RENUNCIE MOTU PROPRIO
En torno a la situación de Adorni, que ha estado en el centro de las miradas durante más de dos meses, el jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en el Senado de la Nación, fue más allá y abrió la puerta a una moción de censura en el recinto, aunque dejó en claro que su preferencia es que sea el propio Jefe de Gabinete del presidente Javier Milei quien decida retirarse de manera voluntaria. «Depende de lo que pase en el recinto, también se puede avanzar hacia una moción de censura», expuso. «Lo que a mí me parece es que, antes que eso, Adorni tendría que tener la dignidad de dar un paso al costado, motu proprio, y de forma indeclinable», afirmó. En ese contexto, Vischi también apuntó a la posición incómoda en la que queda el propio Milei: «No debería poner al Gobierno ni al Presidente en una situación en la que tengan que defenderlo. Me parece que eso sería lo más lógico en este momento», sostuvo.
UN GOBIERNO PARALIZADO
Para el Senador oriundo de la localidad correntina de Paso de los Libres, uno de los efectos más graves del escándalo es la distorsión que provoca en el funcionamiento cotidiano del Gobierno.
Las reuniones de gabinete, en su lectura, dejaron de girar en torno a la agenda pública para convertirse en instancias de defensa política del funcionario cuestionado.
«Si yo tengo un Ministro que está en esa situación, primero lo separo: que se tome una licencia, que resuelva y que después vuelva. Lo lógico es que un Jefe de Gabinete, que es quien coordina todas las acciones del Gobierno y en quien se deposita la confianza del Ejecutivo para que una gestión avance, cumpla su función», disparó Vischi, sin medias tintas. «Sin embargo, resulta que las últimas reuniones de gabinete que están teniendo son para ver cómo hacen para salir a respaldar a Adorni», planteó con dureza.
Consecuentemente, a la hora de evaluar las consecuencias, Peteco fue lapidario: «Se ve un Gobierno muchas veces paralizado en esas circunstancias y, la verdad, me parece que le está haciendo un daño enorme al Gobierno, pero fundamentalmente también a la imagen de la Argentina», fustigó.
La vara de la función pública
El legislador también puso en el centro del debate la responsabilidad ética de quienes ejercen cargos estatales. Para Vischi, ser funcionario implica un compromiso que va más allá de la gestión: supone ser un ejemplo para la ciudadanía que deposita su confianza en el Estado. «Ser funcionario público es distinto: no sos una persona común. El argentino deposita su confianza en el Presidente y en que las personas que él elige sean ejemplares. De lo contrario, le estamos pidiendo al ciudadano un esfuerzo que no hacen los mismos funcionarios, y eso me parece que no corresponde», sentenció el Senador correntino.
La estrategia de Adorni y el malestar en LLA
Las palabras del legislador se producen en el marco de una crisis política que crece en torno a la figura del Jefe de Gabinete. Tras meses de silencio y especulaciones, Adorni presentó su declaración jurada y argumentó que había omitido informar más de 300.000 dólares en ganancias por operaciones con criptomonedas entre 2014 y 2018. Como justificación, señaló que ese dinero no estaba blanqueado «porque la manera de escaparse de la vieja política era tener un ahorro en negro».
La explicación no convenció ni a propios ni a ajenos. Desde el PRO, principal aliado del Gobierno, cuestionaron que el funcionario haya afirmado ante el Congreso que no ocultó nada para luego reconocer lo contrario.

Incluso, la senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada de La Libertad Avanza en la Cámara alta, fue más contundente aún y, pese a pertenecer al círculo de confianza del propio presidente Milei, calificó la omisión del Jefe de Gabinete como «no un simple error, sino una omisión ética».
A pesar del vendaval político, desde el entorno de Adorni descartaron cualquier posibilidad de renuncia. Confirmaron que a principios de julio el funcionario dará un nuevo informe de gestión ante el Senado, como señal de que pretende mantenerse en el cargo y dejar atrás la polémica. Se trata de una decisión que choca de frente con el reclamo de Peteco Vischi, para quien la única salida lógica y digna sigue siendo «dar un paso al costado, de manera voluntaria e indeclinable».

