La localidad de Berón de Astrada vivió sus fiestas patronales con un misticismo renovado. La festividad en honor a San Antonio de Padua no fue una más; este año, el pueblo fue testigo de la entronización de una reliquia oficial traída directamente desde Padua, Italia, un acontecimiento que otorgó un carácter histórico a la jornada.



El acto central contó con la presencia del vicegobernador de la provincia, Pedro Braillard Poccard, quien acompañó a la intendente Graciela Beatriz González y a cientos de fieles que se volcaron a las calles para manifestar su devoción. Las actividades litúrgicas tradicionales, que incluyeron la novena y una multitudinaria procesión, se vieron potenciadas por el impacto emocional de la reliquia, cuya llegada fue fruto de las gestiones realizadas por Monseñor Larregain.

«Me impactó en el sentimiento ver esa reliquia. Creo que es un homenaje a la devoción de este pueblo hacia San Antonio y hacia Dios», expresó Braillard Poccard, conmovido por el clima de espiritualidad que envolvió a la comunidad astradeña. El mandatario provincial destacó el valor religioso del objeto sagrado, y lo señaló como un símbolo de los principios de la cristiandad que rigen en la zona.
SOLIDARIDAD Y COMPROMISO COMUNITARIO
Más allá de los ritos eclesiásticos, la fiesta se trasladó a las mesas compartidas. La jornada finalizó con un almuerzo comunitario que reflejó la solidaridad de los vecinos, quienes donaron los alimentos necesarios para asegurar que nadie en el pueblo se quedara sin celebrar.

Durante el encuentro, se resaltó el mensaje de generosidad del sermón parroquial: la abundancia de comida fue el resultado directo del compromiso de la gente. Asimismo, el Vicegobernador aprovechó la ocasión para reafirmar su vínculo personal con Berón de Astrada, apoyando los proyectos locales y las iniciativas del Padre Mario para darles continuidad en el tiempo.

