La justicia correntina determinó que Diego de Jesús Salazán permanezca detenido de forma provisional y sin un límite de tiempo definido. La medida fue impulsada por el fiscal Pablo Sosa, titular de la Ufic N.° 7, tras la violenta agresión que sufrió la concubina del imputado el pasado lunes en el barrio Punta Taitalo.
La jueza de Garantías, María Agostina Falcione, fundamentó su resolución en la necesidad de garantizar la integridad física de la mujer, identificada como L. Ch., ante las graves amenazas proferidas por el agresor. Durante la audiencia de medidas de coerción, se consideró que existe una probabilidad fundada de que el hecho ocurrió y que Salazán fue su autor material.
La teoría del caso presentada por la fiscalía reconstruye una secuencia de extrema violencia. Según la investigación, tras regresar del cumpleaños de un familiar, Salazán reaccionó de forma agresiva, expulsó a la mujer del domicilio que compartían y procedió a atacarla físicamente. El relato judicial describe que el sujeto le propinó un golpe de puño que la derribó, para luego continuar la agresión con patadas en el suelo e incluso un intento de ahorcamiento.
Estas lesiones, debidamente documentadas por los peritos, se han convertido en la prueba central de la pesquisa.
Salazán enfrenta cargos por lesiones graves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género. Mientras el proceso avanza, la justicia dispuso que el imputado cumplirá la prisión preventiva en la Unidad Penal Nº° 6 «General San Martín». Además de la restricción de acercamiento dictada por el fuero de familia, el Ministerio Público dispuso una serie de cautelares adicionales para salvaguardar a L. Ch..

