En una entrevista cargada de definiciones políticas y administrativas, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, buscó cerrar el capítulo de la reciente crisis por las liquidaciones salariales y trazar la hoja de ruta económica para los próximos meses.
Con la firma de un nuevo decreto que modifica el esquema de descuentos y la promesa de una próxima recomposición salarial antes de mediados de año, el mandatario intentó llevar previsibilidad a los empleados estatales tras semanas de tensiones.
El fin del «error grosero» y el costo político
El Gobernador insistió en que hubo un «error» técnico en el esquema previo de liquidación, que había derivado en descuentos desproporcionados, afectando especialmente al sector docente.
Según explicó Valdés, el problema se originó en la falta de proporcionalidad de un ítem que originalmente era de 50.000 pesos y que, tras sucesivos procesos de «blanqueo», terminó generando quitas de entre 600.000 y 800.000 pesos en algunos recibos.
«Ayer firmé el decreto nuevo. Ya se va a estar publicando», anunció el mandatario, en una visita a los estudios de Radio Dos, detallando que la normativa le devuelve la proporcionalidad necesaria al sistema para evitar estas distorsiones.
Valdés no esquivó el bulto respecto a las consecuencias internas de este traspié administrativo: al ser consultado sobre la renuncia del ahora exministro de Hacienda, Marcelo Rivas Piasentini, admitió que «puede ser que se haya ido por eso», aunque remarcó que su gestión prefiere corregir y seguir adelante antes que quedar estancada en el conflicto.
Aumentos en el horizonte: «Máximo tres meses»
Más allá de la corrección de los haberes mal liquidados, Valdés ratificó que la política salarial sigue siendo una prioridad, aunque condicionada por el equilibrio fiscal y la caída de la recaudación. El gobernador aseguró que el incremento anunciado recientemente no será el último del año.
«El nuevo aumento se va a dar. De máxima será en los próximos tres meses, y si puede ser antes, mejor», precisó, aclarando que también se están evaluando «alternativas complementarias» y mejoras en los adicionales para apuntalar el poder adquisitivo. No obstante, fue sincero respecto al orden de prioridades de la provincia: la política salarial ocupa el segundo lugar, precedida por la obligación de sostener el funcionamiento básico del Estado en salud, seguridad y educación.
El oxígeno de Nación y la «vaca flaca»
El contexto financiero de la provincia recibió un alivio importante tras el reciente acuerdo con la administración central por la transferencia de 40.000 millones de pesos de ANSES, destinados a fortalecer el sistema previsional. Este flujo, que representa unos 4.000 millones mensuales para el IPS, le otorga a Corrientes una mayor estabilidad para afrontar sus compromisos, aunque el gobernador advirtió que mantiene firme el reclamo judicial ante la Corte por deudas históricas.
A pesar de este ingreso, Valdés fue tajante al describir la situación económica general: «La vaca está flaca». Bajo esta premisa de austeridad, justificó recortes en gastos corrientes y una gestión «peso a peso» para no comprometer el equilibrio fiscal.
«Asumo el costo político de decir que no a algunas cuestiones. Tengo la responsabilidad de administrar de manera responsable», concluyó el mandatario, quien además adelantó que se avanzará en una modernización del Estado a través de una nueva Ley de Ministerios para mejorar la eficiencia administrativa.

