El mandatario correntino registra una de las subas más significativas del mes en la medición de CB Global Data. El posicionamiento del radical refleja el impacto positivo de los recientes acuerdos estratégicos con la Casa Rosada y una gestión que logra resultados en un contexto económico complejo. El fondo de la tabla queda reservado para mandatarios con fuertes perfiles opositores o crisis provinciales.
El escenario político nacional sigue siendo un terreno de arenas movedizas para los gobernadores, pero Juan Pablo Valdés ha logrado marcar una tendencia alcista que no pasa desapercibida.

Según el último informe de la consultora CB Global Data correspondiente a abril de 2026, el Gobernador de Corrientes trepó 6 posiciones en el ranking de imagen positiva, consolidándose como uno de los dirigentes con mayor crecimiento intermensual.
Este ascenso se produce en un marco de alta complejidad, donde la muñeca política del radical ha sido determinante. El repunte en la consideración de los correntinos coincide con una agenda de gestión que, en las últimas jornadas, ha dado «frutos vitales»: la firma de convenios clave con el Gobierno nacional.
Entre ellos, muchos destacan los acuerdos por la compensación de la caja previsional traducida en un ingreso de 40 mil millones de pesos y la reactivación de obras de infraestructura fundamentales, gestiones que devolvieron previsibilidad a las arcas provinciales.
La capacidad de Valdés para sostener un diálogo institucional maduro con Nación, sin resignar las banderas de la autonomía provincial, parece ser la clave de este nuevo «techo» en su imagen. En un escenario donde otros mandatarios sufren desgastes por la confrontación, el correntino capitaliza el pragmatismo y los resultados concretos en el territorio.
EL DATO CLAVE
Ascenso Vertical: con una suba de 6 puestos, Juan Pablo Valdés se ubica entre los gobernadores que más terreno ganaron en el último mes, revirtiendo la tendencia de estancamiento observada en otros distritos del NEA.
El contraste: los peores calificados
La contracara de la moneda la muestran aquellos mandatarios que no logran sintonizar con el humor social o que enfrentan desgastes por su confrontación directa con Nación. En el extremo inferior del ranking, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, se ubica en el último lugar con apenas un 42,8% de imagen positiva.
Completan el lote de peor desempeño Alberto Weretilneck (Río Negro) con un 43,0% y el bonaerense Axel Kicillof, quien cierra el mes con un 45,5% de aprobación. La brecha entre el pelotón de arriba y estos dirigentes se ha ensanchado, marcando una polarización cada vez más evidente entre gestiones que logran previsibilidad y aquellas sumidas en el conflicto permanente.

