El sector de los remises con el transporte de pasajeros afrontó meses difíciles por la baja demanda durante los primeros meses del año. Sin embargo, marzo le trae consigo una mezcla de cautela y esperanza.
«Es un mes donde se empezó a recuperar un poco de demanda, por ahí digamos tiene altibajos, no se termina de acomodar el mercado», contó Juan Castillo, uno de los referentes de la Asociación de Remises, en diálogo con EL LIBERTADOR.
A lo que explicó que la proliferación de aplicaciones está llevando a una precarización del servicio que ya había anticipado años atrás, y que hoy se vuelve una realidad tangible para los trabajadores.
«Ahora hasta las aplicaciones le generaron una nueva competencia con el tema de lo Uber moto», enfatizó y que «la demanda es la misma, va a reducir el mercado, estamos esperando el impacto fuerte, todavía no sucedió, pero en base a eso también nos va a limitar hacer correcciones de precios, porque el mercado va a ser menor», sostuvo.
TARIFA UNIFORME
Por otra parte, Castillo relató que luego de semanas de incertidumbre y disparidad en las pizarras, el sector del transporte finalmente alcanzó una tarifa mínima uniforme.
«Quedó en 2.500 pesos las que faltaban, porque hace rato que se modificó, pero algunas agencias tenían todavía entre 2.100 y 2.300 pesos, respectivamente. Hace poco podemos decir que están por lo menos en el primer kilómetro uniforme», afirmó.
No obstante, el referente advirtió que mantienen cautela debido a las especulaciones de una posible alza en el costo del combustible a nivel país por la escala internacional del petróleo por la guerra en Medio Oriente. A lo que se refirió: «Vamos a tener que actualizar todo de vuelta porque la nafta nos impacta de manera contundente».
BÚSQUEDAS
En un intento por encontrar rentabilidad, los choferes del rubro ensayan diversas fórmulas para «buscarle la vuelta» a un negocio que, hoy por hoy, se ha transformado en una actividad de pura subsistencia.
«La mayoría de los autos ahora son manejados por titulares, antes eran alquilados, por eso la actividad no descendió mucho más, es como que entró en una meseta, tenemos cierta estabilidad en la oferta, pero eso no significa que la crisis pueda hacer que esto vuelva a cambiar», concluyó.

