Intendentes apelan al gasto responsable y disminuyen expectativas de obras, en un año signado por la complejidad económica.
La situación de estanflación está repercutiendo seriamente en los municipios, y prueba de ello son las declaraciones de diversos intendentes que en los últimos días estuvieron por Casa de Gobierno, tal es el caso de Emilio Nicolás por Ituzaingó y Juan Carlos Álvarez por Monte Caseros.
Nicolás analizó en la víspera la compleja situación económica nacional y el impacto en la gestión local.
Destacó que el puerto de la localidad ya está terminado y a la espera de habilitaciones para operar, mientras que la emblemática obra de la Costanera avanza hacia su licitación.
«Hay que ser muy prudentes y optimizar los recursos para seguir con el plan de obras proyectado. El Gobierno nacional frenó la obra pública, pero nosotros no la frenamos ni en la Provincia ni en el Municipio. Entendemos que la obra pública es un motor vital de la economía, pero hoy requiere ponerle más cabeza y analizar bien cada paso», expresó el Jefe comunal.
Por su parte, Álvarez observó «una caída en la participación, en la venta, en el consumo», lo que generó una alerta.
Álvarez afirmó: «Estamos hoy trabajando mucho en lo que es la organización y la planificación» debido a que «avizoramos un panorama bastante complicado en lo económico».
El montecasereño destacó que «no vamos a tener un primer semestre de megaobras o de un plan de obra importantes porque estamos todavía ante un panorama incierto por la caída de la recaudación. Lo que vamos a garantizar, como siempre lo hicimos, es el sueldo de los empleados municipales y los servicios a los vecinos».

