El Centro de Jubilados y Pensionados de Corrientes, a través del doctor Roberto Benítez Recio, dio a conocer distintos hábitos saludables para disfrutar plenamente de la tercera edad y transformar radicalmente la calidad de vida.
«Cuando hablamos de salud en las personas mayores, nosotros hacemos mucho énfasis en la prevención y profilaxis de muchas enfermedades», contó el profesional. A lo que agregó que, el secreto no reside en los años cumplidos, sino en un enfoque integral que combina la medicina preventiva con el movimiento y la calidez de los vínculos sociales.
Desde la entidad correntina recordaron que trabajan en acciones que promuevan la prevención, la actividad física, la vida social y el cuidado médico como pilares fundamentales para una vida más saludable y activa.
PREVENCIÓN
COMO ESCUDO
Benítez Recio destacó que la prevención es la herramienta más eficaz para adelantarse a enfermedades que podrían complicar el bienestar de los mayores. En este sentido, hizo hincapié en que convivir con patologías crónicas como la hipertensión, la diabetes o la artrosis no tiene por qué ser un impedimento para disfrutar del día a día.
«Es fundamental que el jubilado mantenga una vida social activa. Aquí hay contención, talleres y cursos que permiten compartir con otros y mantenerse activo», indicó el profesional respecto a los distintos espacios de contención y actividades que ofrece el Centro de Jubilados.
Además, con la inminente llegada del frío, el médico lanzó un recordatorio sobre la importancia de la vacunación preventiva. Con el inicio de las campañas del Ministerio de Salud, Pami e Ioscor, instó a los adultos mayores a protegerse contra la gripe y la neumonía como un paso para transitar el otoño y el invierno con seguridad.
BIENESTAR DIARIO
Para combatir el sedentarismo, el especialista instó en incorporar caminatas diarias de entre 30 y 60 minutos. A pesar de las altas temperaturas características de la región, sostuvo que esta actividad física, sumada a una alimentación equilibrada y una hidratación constante, constituye el combustible necesario para mantener el cuerpo en equilibrio.
«Tiene que vivir sanamente, eso es lo que le indicamos al paciente. Siempre somos reiterativos en la alimentación porque a veces uno no se alimenta bien, no comemos bien, no hacemos una caminata diaria», relató.
Más allá de lo clínico, Benítez Recio resaltó que la salud también se nutre de la interacción con otros. Por eso, el Centro de Jubilados funciona como un espacio de contención donde la vida social activa, los talleres y los cursos evitan el aislamiento y favorecen la integración. «Tener la vida social le permite desarrollar una parte cognitiva, asistir a talleres y eso, hace toda una vida saludable del paciente», señaló.
Finalmente, el experto invitó a los adultos mayores a ver esta etapa como una oportunidad dorada para reencontrarse con actividades o entretenimientos que fueron postergados durante la vida laboral. «Buscar algo que le guste a uno, un entretenimiento que tenga ese jubilado que a veces durante su parte activa de la vida se postergó, hoy que lo haga realidad, que lo materialice, y que lo haga feliz», concluyó.

