Empresarios de Corrientes y Misiones analizaron la crítica situación del sector en la reunión mensual de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (Apicofom), que sintetizaron en la caída del consumo interno, apertura de importaciones, tarifas eléctricas elevadas y tensiones salariales, al combo que configura un escenario que preocupa a las industrias forestales.
Las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) del sector forestoindustrial atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años, según analizan desde la Asociación. Rentabilidad prácticamente nula, deudas acumuladas, altos costos energéticos y un mercado deprimido son algunos de los factores que hoy ponen en alerta a la industria maderera de la región, informó el portal digital especializado Argentina Forestal.
El diagnóstico surgió durante la reunión mensual de la Apicofom que se realizó el martes pasado, ocasión en la cual la Comisión Directiva evaluó la situación económica y comercial de las empresas asociadas.
LOS TEMAS
PRINCIPALES
Entre los principales temas analizados se destacaron la reforma laboral, el impacto de las tarifas energéticas, la caída del consumo en el mercado interno, las dificultades para exportar y la creciente presión de tasas municipales. En relación con este último punto, durante el encuentro se difundió un enlace habilitado por el Gobierno nacional para que las empresas puedan reportar las tasas municipales que pagan, los conceptos y los porcentajes aplicados.
FAIMA ADVIERTE
UN ESCENARIO
CRÍTICO
Por su parte, la presidente de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima), Mercedes Omeñuka, describió un escenario complejo para gran parte de las industrias del país.
«Las industrias están en su mayoría endeudadas, con dificultades para cumplir con sus obligaciones y con una fuerte caída de la actividad económica», señaló en una entrevista radial con FM Santa María de las Misiones, de la provincia de Misiones.
La dirigente explicó que cada empresa intenta sostenerse como puede, dependiendo de su situación financiera. «El que puede, el que tiene algo de resto, consume todos sus ahorros para aguantar. Otros están endeudados y sobreviven tratando de cumplir, pero en muchos casos ya no se llega a pagar en tiempo y forma ni salarios ni proveedores. Es una situación sumamente compleja», lamentó.
Explicó que en muchos casos los productos se venden a valores muy bajos. «Hoy se malvenden productos sin siquiera cubrir los costos de producción, y el costo financiero es cada vez más alto», agregó.
Desde Faima también señalaron que la apertura de importaciones ya comienza a generar efectos negativos en algunos segmentos del sector, particularmente en la comercialización de muebles y tableros compensados.

