En el competitivo tablero de las exportaciones y los mercados gourmet, la calidad no solo debe tenerse, sino que debe certificarse. Bajo esa premisa, el Gobierno de Corrientes ha decidido blindar la producción de miel local mediante un respaldo científico de primer nivel.
El ministro de Producción, Walter Chavez encabezó una recorrida por el Laboratorio de Análisis de Calidad de Productos Apícolas (Labapi), un enclave tecnológico que se ha convertido en el corazón táctico de la apicultura regional.
Recibido por la decana de la Facena, María Viviana Godoy Guglielmone, y el director del laboratorio, Juan Daniel Ruiz Díaz, el titular de la cartera productiva supervisó los procesos de análisis de mieles, propóleos y ceras. El mensaje fue claro: Corrientes no sólo produce volumen, sino excelencia trazable.
Cable indicar que el Labapi no funciona únicamente como un centro de control; es, en esencia, una herramienta de apertura de mercados que permite a los productores correntinos diferenciar sus productos mediante información analítica precisa.
EL VALOR DEL DATO CIENTÍFICO
“Contar con un laboratorio de esta magnitud en la provincia significa brindar herramientas reales para generar confianza en los mercados y fortalecer toda la cadena”, destacó Chavez. En un contexto donde el consumidor final exige conocer el origen y la pureza de lo que consume, contar con un respaldo institucional y universitario otorga un diferencial competitivo que posiciona al «oro dulce» del Taragüí en una escala superior.
Ruiz Díaz, por su parte, detalló que el laboratorio genera información clave para que el apicultor pueda mejorar sus procesos productivos y caracterizar las bondades de su colmena. Esta sinergia, que nace de un convenio entre los ministerios de Educación y Producción con la Unne, consolida un modelo de gestión donde la ciencia deja de ser abstracta para transformarse en rentabilidad para el productor de a pie.

Con esta articulación, el Gobierno Provincial reafirma su compromiso de integrar conocimiento y producción para blindar las economías regionales frente a los vaivenes del mercado global.
- El blindaje científico de la miel correntina
- Certificación en origen: el Labapi permite analizar miel, propóleo y cera, asegurando que la producción local cumpla con normas de calidad internacional.
- Alianza estratégica: el laboratorio es fruto de un acuerdo tripartito entre los Ministerios de Producción, Educación y la Unne (Facena).
- Competitividad: la información analítica ayuda al productor a diferenciar su miel por sus propiedades específicas, permitiendo mejores precios de venta.
- Asesoramiento técnico: además del análisis, el centro brinda soporte para optimizar los procesos de manejo de la colmena y la cosecha.
- Apertura de mercados: la validación científica es el requisito indispensable para que la miel de Corrientes logre entrar en nuevos canales de comercialización nacionales y externos.

