La localidad de La Cruz atraviesa hoy una nueva situación crítica respecto a los animales secuestrados en el marco de la mega investigación por abigeato que ha conmovido a la región.
Tras los allanamientos realizados por la policía, la Sociedad Rural de La Cruz quedó constituida como depositaria judicial de los animales incautados, con el objetivo de resguardar la hacienda hasta su restitución.
Sin embargo, la magnitud del operativo y la cantidad de animales recuperados ha generado un desafío logístico considerable. Actualmente, los animales permanecen en corrales sin pasto suficiente para su alimentación, lo que ha derivado en un riesgo inminente para su salud, según denuncian los productores locales.
De las casi 250 cabezas secuestradas, hasta ahora 65 fueron restituidas a sus propietarios, quienes certificaron ser los dueños. Sin embargo, 198 animales quedaron alojados en la Sociedad Rural de La Cruz porque no pudieron ser identificados. 12 ya han muerto.
Los productores rurales han manifestado su profunda preocupación y rechazo ante lo que consideran una inacción por parte del fiscal Facundo Sotelo. «Rechazamos la pasividad del fiscal Sotelo quien no toma la decisión de su traslado, cuando se le ha allanado el camino, gestionando un lugar», asegura el comunicado emitido por la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes.
Los denunciantes responsabilizan directamente al fiscal por la situación de abandono de los animales y hacen un llamado urgente a la intervención judicial para evitar su muerte.
Desde la Sociedad Rural, precisaron que cuando en enero se hizo la identificación que incluyó la devolución de los animales a sus propietarios, la ASRC solicitó que la hacienda no reclamada fuera trasladada a un campo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ubicado en Santo Tomé —un predio recuperado del narcotráfico— donde podría continuar alimentándose hasta que se resuelva la situación judicial.
La entidad ha solicitado a los productores afectados que se comuniquen de manera urgente para proceder con la restitución, subrayando que la demora no obedece a ningún impedimento técnico sino únicamente a la falta de decisiones administrativas.
ETAPA DECISIVA DE LA INVESTIGACIÓN POR ABIGEATO
El caso que mantiene en vilo a la localidad se enmarca en lo que se ha denominado una «mega causa» de abigeato, expuesta ampliamente por medios locales. Los allanamientos realizados en la zona desnudaron un esquema de abigeato industrializado, permitiendo el secuestro de tropas completas en distintos campos.
La magnitud de la operación, que ha permitido identificar adulteraciones en las marcas de los animales, revela la complejidad de la red delictiva y la necesidad de un seguimiento riguroso de los procedimientos judiciales.
La Sociedad Rural de La Cruz, como depositaria judicial, enfrenta un desafío operativo considerable. Los corrales, diseñados para un número limitado de animales, se ven saturados por la cantidad de hacienda retenida. La falta de pasto y alimentación adecuada amenaza directamente la salud de los ejemplares, lo que convierte la situación en una emergencia humanitaria y veterinaria.
El contexto de esta etapa decisiva también incluye la coordinación entre veterinarios y técnicos periciales, que han finalizado el relevamiento de marcas adulteradas o sobremarcadas.

