Su adopción experimenta un crecimiento sostenido en la región, consolidándose como una de las opciones más solicitadas año tras año. En dialogo con EL LIBERTADOR, la bioquímica especialista en hematología, Sofía Langton, explicó los detalles sobre la aplicación de estos procedimientos y su alcance.

El tratamiento se basa en la aplicación de plasma (PRP) obtenida mediante la centrifugación de la muestra del propio paciente. Al tratarse de un hemocomponente autólogo, funciona como un producto biológico mínimamente manipulado, similar a una transfusión de componentes propios.
Aunque su uso es muy conocido en la estética para mejorar la piel, su versatilidad permite emplearlo con éxito en medicina reproductiva, ginecología, traumatología, oftalmología y odontología.
Este tipo de intervención, que goza de una creciente aceptación por parte de la población, requiere considerar diversos factores fundamentales para garantizar su seguridad y obtener los mayores beneficios posibles al implementarlo.
HÁBITOS DE VIDA
La profesional, Sofía Langton detalló que la recepción del tratamiento está íntimamente relacionada con las características de cada paciente y sus hábitos diarios.
Factores como el consumo de agua, la realización de ejercicio, la protección solar, las horas de descanso y el tipo de alimentación definen la eficacia del proceso. En base a estas variables, se determina la frecuencia idónea de las aplicaciones y el tiempo en que comenzarán a observarse los beneficios, subrayando que es un procedimiento que debe sostenerse de forma continua a lo largo del año para mantener los resultados.
APLICACIÓN
En cuanto al procedimiento técnico, consiste en una extracción sanguínea que dura poco tiempo, seguida de una centrifugación de entre cinco y ocho minutos. Una vez obtenida la fracción que contiene las plaquetas, el PRP se aplica de manera líquida o activada en distintos niveles de la piel. En el rostro, el proceso completo suele durar unos 40 minutos y puede repetirse cada 21 días, dependiendo de la profundidad del tratamiento.
Langton aclaró que las microinyecciones son tolerables, aunque la sensibilidad varía según la zona del rostro y el umbral de dolor de cada persona.
RENOVACIÓN
La formulación líquida del PRP mejora notablemente la apariencia de la piel, aportando luminosidad, suavidad e hidratación, además de mejorar la elasticidad y disminuir poros y arrugas finas. A diferencia de una cirugía reparadora, este tratamiento actúa sobre un órgano vivo que se renueva constantemente, por lo que requiere un mantenimiento periódico.
Específicamente, el plasma ayuda a combatir el envejecimiento extrínseco provocado por factores externos como el tabaco, el alcohol y las radiaciones ultravioletas del sol.
MARCO LEGAL
Respecto al marco legal, Langton hizo especial hincapié en que la preparación de componentes sanguíneos en Argentina está regulada por la Ley Nacional de Sangre Nº 22.990.
Los únicos profesionales facultados para realizar este proceso son los bioquímicos y los médicos especialistas en hemoterapia.
La normativa exige capacitaciones específicas, certificaciones de bioseguridad y equipamiento adecuado, advirtiendo que no es correcto que personas sin la formación técnica habilitante intenten manipular estas muestras.
PH SANGUÍNEO
Un aspecto técnico crucial es la preservación del pH de la sangre, que se sitúa en 7,40. La especialista advirtió que el plasma no debe combinarse con sustancias que alteren este valor, ya que, si el pH desciende, la célula pierde su funcionalidad y los factores de crecimiento dejan de actuar. Por este motivo, es fundamental que el profesional respete los protocolos de aplicación y no mezcle el PRP con otros productos que puedan comprometer la integridad de las plaquetas.
CUIDADO POSTERIOR
En relación a los costos, el precio de cada aplicación oscila entre los 60.000 y 100.000 pesos, dependiendo del criterio de cada profesional y los insumos utilizados. Generalmente se requieren entre una y tres sesiones iniciales para consolidar los resultados. Posteriormente, el paciente debe seguir cuidados estrictos como el uso de fotoprotector, evitar el maquillaje inmediato y no asistir a saunas o piscinas durante las primeras horas, además de suspender el uso de ácidos tópicos por un periodo de dos días.
ADVERTENCIAS
Finalmente, el tratamiento presenta contraindicaciones claras que deben respetarse. No se puede realizar en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ni en personas con infecciones activas, heridas abiertas o enfermedades autoinmunes no tratadas. Tampoco es apto para pacientes con anemia severa, recuentos de plaquetas muy bajos o quienes se encuentren bajo tratamiento anticoagulante. Asimismo, el consumo de aspirinas o antiinflamatorios como el ibuprofeno en los días previos puede generar resultados deficientes, por lo que es vital informar al profesional sobre cualquier medicación reciente.

