Una tarde de calor y esparcimiento terminó de la peor manera en la localidad de Palmar Grande. Lo que parecía ser una jornada tranquila entre amigos y conocidos se transformó en tragedia cuando un adolescente de apenas 16 años desapareció en las aguas de una laguna, y tras una intensa búsqueda, fue hallado sin vida.
El dramático episodio ocurrió ayer sábado, cerca de las 18. Según los datos que pudo recabar la Policía de Corrientes, el menor se encontraba en un espejo de agua ubicado a la vera de la Ruta Provincial Nº 13, conocido como Balneario Don Centurión. En un descuido, la funda de un teléfono celular cayó al agua y el joven, en un intento por recuperarla, ingresó a la laguna acompañado por otra persona.
Lamentablemente, en plena maniobra, el adolescente fue succionado por la superficie o perdió pie, desapareciendo de la vista de quienes lo acompañaban en cuestión de segundos.
Solidaridad y dolor
Tras el alerta inmediata a la Comisaría de Palmar Grande, los efectivos se hicieron presentes en el lugar. Sin embargo, fueron los propios vecinos de la zona quienes, con un compromiso admirable y conocimiento del terreno, se sumaron de inmediato a las tareas de rastrillaje junto a la fuerza policial.
Luego de varios minutos de angustia y desesperación, los rescatistas lograron localizar el cuerpo del joven. Pese a los esfuerzos, ya no presentaba signos vitales. El examen médico forense realizado posteriormente confirmó que el deceso se produjo por asfixia por sumersión.
Diligencias judiciales
El hecho fue informado de inmediato a la Unidad Fiscal de la jurisdicción, que ordenó las diligencias de rigor para terminar de esclarecer las circunstancias del hallazgo. En la dependencia policial local se iniciaron las actuaciones administrativas correspondientes bajo la carátula de supuesto ahogamiento.
Desde el Municipio aclararon que el predio no estaba habilitado al público, justamente por el avance de la vegetación (embalsado); y que se estaba trabajando para reacondicionar el espacio de acampe.
Este nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa la peligrosidad de los espejos de agua no habilitados como balnearios, en todo el territorio provincial, donde las profundidades pueden ser engañosas incluso para quienes saben nadar.

