El éxito de la Fiesta Grande conlleva “grandes avivadas” de algunos que tuvieron la oportunidad de acceder a entradas y que, aprovechando la demanda del púbico, decidieron convertirse en revendedores.

Tal es así que en algunas redes sociales se viralizaron publicaciones de particulares que disponen de accesos y que triplican y hasta cuadruplican el precio oficial, el cual fue de 7.500 pesos para las generales y de 9.500 para las que permitían el ingreso más allá de las 21.
Se pudieron observar “ofertas” de 40 mil pesos por entrada y algunos de hasta 50 mil, para la edición del viernes, que estaban agotadas en sus puntos de venta oficiales.
Algunos sostienen que para los visitantes de los países vecinos podrían significar precios corrientes para lo que es el evento por el que viajaron varios cientos de kilómetros, impulsado además por su devoción por la música litoraleña.

