En el marco de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, se desarrolla el programa “Chamamé con Todos”, una iniciativa que amplía el alcance del evento más importante de la música litoraleña y propone que el espíritu chamamecero trascienda el anfiteatro para llegar a quienes, por diferentes razones, no pueden asistir a los espectáculos centrales.
El programa tiene como objetivo acercar la música, la emoción y la identidad cultural a instituciones, hogares y espacios de cuidado, reafirmando al chamamé no solo como expresión artística, sino también como herramienta de inclusión, encuentro intergeneracional y construcción comunitaria.

El chamamé como puente de afecto e identidad
A través de esta propuesta, distintos grupos que integran la grilla oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé recorren residencias de adultos mayores, hospitales y otras instituciones, llevando presentaciones en vivo que permiten compartir la música en un formato íntimo, cercano y profundamente humano.
Estas visitas resignifican el sentido de la fiesta: el chamamé deja de ser únicamente un espectáculo para convertirse en un acto de presencia, un gesto de reconocimiento hacia quienes han sido protagonistas y guardianes de esta tradición a lo largo de los años.
Una mañana cargada de emoción en la Residencia del Litoral
En ese contexto, Los Alonsitos protagonizaron durante la mañana de hoy una jornada especialmente emotiva en la Residencia del Litoral, donde brindaron un show pensado especialmente para los adultos mayores que allí residen.
Durante aproximadamente media hora, el chamamé fue el gran protagonista: sonaron clásicos del repertorio del grupo, hubo sapukai espontáneos, palmas que marcaron el ritmo y más de un intento de baile entre sonrisas y miradas cómplices. Algunos abuelos incluso se animaron a cantar junto al conjunto, transformando el recital en un verdadero encuentro compartido.
Música en vivo, recuerdos y celebración colectiva
La cercanía entre músicos y público generó un clima cálido y festivo. Cada acorde despertó recuerdos, emociones y anécdotas ligadas a la historia personal y colectiva de los presentes. La música funcionó como disparador de memoria, conectando pasado y presente a través de una identidad común.
Las imágenes que dejó la actividad estuvieron cargadas de emoción: abrazos, aplausos sinceros y rostros iluminados por la alegría de sentirse parte de la fiesta, aun lejos del escenario principal.
“Chamamé con Todos”: la fiesta que llega a donde están las personas
La experiencia reafirmó el sentido profundo del programa “Chamamé con Todos”, que propone una mirada inclusiva y social de la cultura. Llevar el chamamé a estos espacios implica reconocer su valor como patrimonio vivo, capaz de generar bienestar, pertenencia y vínculos afectivos.
En el marco de la Fiesta Nacional del Chamamé, acciones como esta reafirman que la música no entiende de barreras ni edades, y que la verdadera celebración ocurre cuando la cultura se comparte, se acerca y se pone al servicio de la comunidad.


