La aplicación Uber comenzó a ofrecer el servicio de transporte de pasajeros en moto en la ciudad de Corrientes hace algunas semanas. Esta nueva modalidad se activó en la plataforma y ya opera en las calles, pese a que no cuenta con la habilitación municipal correspondiente.
El principal atractivo para los usuarios es la diferencia de costos, ya que los viajes resultan cerca de un 40 por ciento más económicos que en automóvil. Un relevamiento realizado en la app muestra que un trayecto de 3.100 pesos en auto desciende a 1.900 pesos si se elige la opción de dos ruedas.
Los pasajeros consultados por EL LIBERTADOR destacaron también la rapidez del servicio para sortear el tránsito urbano. Asimismo, confirmaron que los conductores cumplen con la medida de seguridad básica al proveer un casco al usuario al momento de iniciar el viaje.
La Municipalidad de Corrientes reaccionó ante la novedad y calificó la actividad como «totalmente prohibida». Fuentes oficiales indicaron a este medio que no existe ninguna normativa vigente que contemple o regule el transporte comercial de personas en motocicletas.
El gobierno local advirtió que los controles de tránsito se mantienen estrictos en la vía pública para detectar estas infracciones. En caso de identificar una unidad trasladando pasajeros bajo esta modalidad, los inspectores procederán al secuestro inmediato del vehículo.
El escenario es diferente en la vecina ciudad de Resistencia, donde Uber Moto funciona desde hace un tiempo prolongado. En la capital chaqueña, la adopción del servicio fue facilitada por una cultura preexistente de uso de «moto-remises».
En Corrientes, la situación actual revive la polémica generada años atrás con el desembarco de los automóviles de la aplicación. Aquel servicio operó inicialmente de facto en medio de conflictos, hasta que finalmente logró su regulación normativa.
La problemática se enmarca en un debate nacional sobre la seguridad vial y la cobertura de seguros en este tipo de transporte. Mientras la discusión avanza, la demanda en la capital correntina crece impulsada por la necesidad de los usuarios de abaratar sus costos de movilidad.

