Carlitos es un cantautor correntino que se construyó de cero. Con tan solo 22 años, lleva consigo una larga trayectoria artística. Con dos álbumes y más de cinco sencillos publicados, todos disponibles en plataformas digitales, cuenta a EL LIBERTADOR, lo que es llevar adelante este estilo de vida.
Para él, la música es mucho más que una profesión: «Vivo por y para la música. Me dedico exclusivamente a trabajar en ese ámbito de distintas aristas» comentó, y eso resume en lo que se basa su vida. Su punto cero fue el Instituto Superior «Prof. Carmelo H. de Biasi», donde comenzó con la carrera de capacitación a los 10 años, y desde ahí, la música fue su más grande aliada. Continuó en la misma institución la secundaria y, actualmente, cursando sus últimos días del profesorado.
El cariño a la docencia lo descubrió hace poco, no sabe si decir que fue por exploración o porque los caminos que trazó lo llevaron hasta el profesorado. Destaca que todo lo que aprendió no sólo lo trata en el aula, sino en su día a día. «Esas herramientas pedagógicas y didácticas también te enseñan a tratar con un otro. Te permite poder combinar todos los conocimientos que tenés más allá del espectro artístico», resumió.
La Multi instrumentalidad como Ventaja Creativa
Carlitos toca el piano, lo denomina su instrumento principal y con él se recibió en su secundaria, su «instrumento de especialidad» como dicen los egresados de la institución. De «manera informal» mencionó la guitarra, también que le tomó gusto al bajo y el acordeón, además de cantar. Esta habilidad múltiple es una ventaja fundamental en su proceso creativo. «Mi instrumento principal es el piano, con el me recibí en el secundario. Gran parte de mi formación la tuve ahí.»

Su dominio instrumental lo utiliza para enriquecer su trabajo como compositor: «Esto me da ventaja para cuando tengo que componer, que me requieren de un trabajo instrumental previo, tengo esa ventaja para lograr las maquetas que quiero para mis temas.» El artista agradece su formación, pues le permite explotar al máximo todas sus herramientas para lograr «una búsqueda artística mejor».
Su primer gran escenario lo pisó a los 10 años, en 2014, cuando cantó en el Festival del Chamamé tras ganar un concurso. Sin embargo, el escenario que marcó un antes y un después en su carrera fue lejos de Corrientes. «El primer escenario que más me quedó en mi carrera fue en Buenos Aires,» recordó. El viaje para tocar junto a su amigo, el cantautor Julián Hernández, lo definió.
«Ir a hacer música con él, tocar en el Ronderman, el teatro del Abasto, me cambia. Te cambia el chip y te dice ‘es por acá’. Es la primera vez que me hizo sentir algo diferente». Además de su propia música, su estilo está fuertemente influenciado por los artistas y músicos correntinos, a quienes considera «muy buenos melodistas», lo que lo obliga a esforzarse en el resultado final de sus obras.
Consultado sobre lo que más le gusta de este estilo de vida, Carlitos no habló de aplausos o fama, sino de constante movimiento y renovación. «Lo que más me gusta de este estilo de vida, es el movimiento y ritmo al que te ves obligado a someterte constantemente, en cuanto a formas de pensar, de ver el mundo, todo el tiempo está en cambio» contó.
Para él, la música es una fuerza que te ata y te desata a la vez, manteniéndote siempre en contacto con la vida: «La música te obliga a moverte y a su vez te permite que cuando descansas, lo hagas feliz.» Para finalizar, Carlitos resume su filosofía de vida con una poderosa frase de Fito Páez: «Para mí, una frase que resume todo esto es lo que dice Fito en La Rueda Mágica, nuestra vida es un lecho de cristal, y esta vida está hecha de cristal.»
Carlitos se va a presentar el viernes 28 en casa cultural Mbareté (25 de mayo 1948) para hacer una noche de «Piano Solo» donde entre sus temas, va a incluir algunos covers brillantes y emotivos. Desde las 20:00 y con entrada a la gorra, se prepara entre este testimonio para dar vida frente al público a todas sus composiciones. Carlitos es un espíritu movedizo y llamado a hacer arte constantemente, un ejemplo vivo de cómo se puede vivir de lo que uno ama y lo apasiona. Podes encontrarlo en Instagram como «Soycarlitosp».
Mbareté es fuerza
Con un año de consolidación desde su inauguración por calle 25 de Mayo al 1948, la Casa Cultural Mbarete se ha establecido como un punto de encuentro esencial para la expresión artística en la ciudad de Corrientes. Este espacio colectivo (cuyo nombre en guaraní significa «fuerte») es un refugio para el talento independiente. El centro promueve activamente la cultura en todas sus formas, ofreciendo un escenario constante para la música, las exposiciones, la poesía y diversas actividades abiertas a la comunidad. Su objetivo es claro: ser una fuerza impulsora y un sólido hogar para las artes en la capital correntina. Algunos de los artistas y bandas que se presentaron ahí son por ejemplo Pieris Japónica, Mi Sueño Postumo, Donde Despiertan los Monstruos, entre otros.

