El gobernador, Gustavo Valdés marcó este jueves el cierre de su agenda de infraestructura urbana al inaugurar las dos últimas obras de su gestión en la Capital.
En el barrio La Chola, Valdés presidió la habilitación de 26 cuadras de pavimento y 18 cuadras de cordón cuneta en el barrio Progreso, intervenciones que, según destacó, fortalecen la conectividad, la seguridad vial y la calidad de vida de los capitalinos.


Según dio a conocer, en el barrio La Chola, la obra se centró en la pavimentación con concreto asfáltico de 26 cuadras, abarcando 2.067,46 metros lineales en arterias como las avenidas Francisco Nicolas Ruíz Mansilla, Cura Brochero y Argentina. Estas calles intervenidas se conectan estratégicamente, al este con la avenida Maipú y al oeste con la calle Santa Catalina.
En el barrio Progreso, el foco estuvo en la obra de 18 cuadras de cordón cuneta, que significó la eliminación de calles de tierra, la erradicación de zanjas y la correcta definición de las líneas de calzada y veredas. El ministro de Obras, Claudio Polich, detalló que el proceso incluyó mejoras en los escurrimientos y adecuación de servicios antes de la pavimentación.


El gobernador Valdés hizo hincapié en la creación de Vialidad Urbana, destacándola como «la mejor gestión conjunta» realizada en los últimos años en la ciudad. Esta empresa estatal fue impulsada para recuperar la capacidad de la provincia y la gestión municipal de ejecutar obras, confiando plenamente en la capacidad de los empleados locales. Como resultado, la ciudad cuenta hoy con cerca de 3.000 calles de asfalto nuevas.
Además de estas obras, se destacó que la gestión deja un saldo de 18 avenidas y desagües pluviales realizados en la ciudad, todo financiado mediante «buena administración y paciencia», sin solicitar préstamos a terceros. El gobernador enfatizó que cada peso invertido en infraestructura se traduce en una mejora directa en salud, educación y calidad de vida.

