Organizado por la Escuela de Natha Yoga, se realizó entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre. “La escuela toma como referencia a la tradición yoguica de la India, llamada Natha Sampradaya, que plantea entre sus principios que el ser humana tiene un doble sentido de existencia, llamado Dharma, uno material, y otro espiritual”, explicó la directora de Natha Yoga en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, oriunda de Corrientes, profesora de yoga, Wilda Ramírez.
Alrededor de 600 personas, procedentes de distintos países, protagonizaron el XXI Retiro Internacional de Natha Yoga y Meditación. Esta edición del tradicional encuentro se realizó entre el viernes 31 de octubre y el domingo 2 de noviembre, en la ciudad de Necochea, provincia de Buenos Aires. La convocatoria estuvo organizada, como todos los años salvo un par en pandemia, por la Escuela de Natha Yoga, creada en 2007 y consolidándose como la más grande de Sudamérica, con presencia en, al menos, quince países.

“La meta es alcanzar la realización espiritualmente del ser en esta vida, compartiendo y respetando todas las tradiciones. El retiro, como convocatoria, tiene como objetivo el encuentro presencial, grupal, de muchas personas para poder sentir la energía de la comunidad”, dijo el coordinador de prensa y difusión de la Escuela de Natha, Deepak Dharmanth.
“La escuela toma como referencia a la tradición yoguica de la India, llamada Natha Sampradaya, que plantea entre sus principios que el ser humana tiene un doble sentido de existencia, llamado Dharma, uno material, y otro espiritual”, explicó la directora Natha Yoga en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, oriunda de Corrientes, profesora de yoga, Wilda Ramírez.

Abierto, plural
Para esta edición, se dieron cita cerca de 600 personas, entre yoguis, practicantes y público en general. El 2023, tras dos años de no realizarse debido a la pandemia de COVID 19, la asistencia fue de alrededor de mil personas, procedentes de distintas partes del mundo.

Se trata de un encuentro abierto, que propone a yoguis, practicantes y público en general, experimentar diversos tipos de yoga, distintas formas de trabajar el yoga y la meditación. Del encuentro participaron maestros de tradiciones y linajes distintos, de distintas partes del mundo.

Hay tradiciones de yoga que son religiosas, pero otras que son laicas, y tienen distintas prácticas. Todas se reúnen todos los años en la convocatoria de Necochea.

El espíritu que tiene el retiro internacional es el de llegar a la realización del ser, a poder sintonizar con el yoga más allá de todas las formas.
Esta convocatoria se realiza en Necochea, durante el primer fin de semana de noviembre de cada año, en estos veintiún años. Se concreta en el predio del camping UATRE de la ciudad balnearia bonaerense.
“Un especio hermoso, con mucho verde, arboles, especialmente pinos, a unos doscientos metros del mar, donde se pueden realizar actividades en lugares cerrados y a cielo abierto, al aire libre”, señaló Deepak Dharmanth.

Las actividades de yoga, mayormente se realizan al aire libre, y las charlas de filosofía y protocolo se concretan en un salón cerrado.
Maestros, gurús
Entre los maestros participantes estuvo el gurú espiritual Matsyendranath, del linaje Nath de la India; una de las corrientes más antigua y tradicional de los principios del yoga. Él gurú para Argentina es Sadeva Dharmanath.
La misión de Matsyendranath es de difundir los preceptos de la tradición Nath en distintas partes del mundo, basados en el respeto de todo lo existente en la naturaleza, en comunión con la misma.

Ser completo
“La visión espiritual es no duelista, no separa el espíritu de la materia, ni en la teoría ni en la práctica, por lo tanto, es posible, concebir al ser humano, como un ser completo, que puede aprender a conectarse con su completitud en donde sea que esté”, expresó Wilda Ramírez.
“Considera que la paz real no depende de las condiciones externas, sino que depende de nuestra actitud interna, que es lo que podemos cambiar para que todo cambie. Experimentar esta paz, es una condición natural, inherente del humano”, definió la directora de CABA, la profesora de yoga correntina Wilda Ramírez.

