La preocupación crece en el ámbito sanitario de Corrientes tras la confirmación de un segundo caso de miasis en la Capital, involucrando a un bebé de tan solo dos meses que llegó al hospital Pediátrico con gusanos en la piel.
Así lo confirmó un doctor del centro de salud en diálogo con una radio local. Este nuevo diagnóstico se suma al caso ya conocido de la niña de 11 años, generando una importante alarma social.
La miasis, conocida popularmente como «bichera» o «gusanera» en el ámbito rural y veterinario, es una infestación parasitaria causada por larvas de ciertas especies de moscas que depositan sus huevos en el tejido vivo o muerto de mamíferos, incluyendo a los humanos.
El Dr. Roberto Jabornisky, médico pediatra de referencia en la región, confirmó la existencia de este segundo caso en el Hospital Pediátrico. El paciente es un bebé de dos meses de la capital que fue diagnosticado con la infestación.
Según el informe médico, este pequeño paciente presentaba como antecedente una condición cutánea previa. Son precisamente estas lesiones las que actúan como «puerta de entrada» y principal atractivo para la mosca transmisora.
El tratamiento del bebé, al igual que el de la niña, se centra en la eliminación de las larvas (generalmente con sustancias que cortan su oxigenación o mediante extracción manual) y la administración de antibióticos para combatir la sobreinfección bacteriana que inevitablemente acompaña a la miasis.
Evolución del Caso Inicial
Respecto al caso que primero captó la atención pública, el de la niña de 11 años (oriunda de Santo Tomé), los reportes más recientes brindan una nota de alivio.
El doctor Jabornisky en diálogo con Sudamericana descartó categóricamente las versiones que indicaban una posible perforación del cráneo, una preocupación que había generado gran alarma. Explicó que las larvas de la mosca tienen como objetivo principal los tejidos blandos (piel y carne) para su nutrición y que el hueso, por su composición cálcica y dureza, no forma parte de su dieta, por lo que no lo atraviesan.
Ambos pacientes permanecen bajo seguimiento médico, con la prioridad puesta en la curación total de las heridas causadas por las larvas y la prevención de complicaciones a largo plazo.
El mensaje final de los profesionales es claro y no alarmista: la miasis no es una patología infrecuente en la zona, pero su aparición subraya la necesidad de fortalecer las políticas de salud preventivas y, a nivel familiar, asegurar el aseo diario y el tratamiento inmediato y riguroso de cualquier herida o lesión cutánea que pueda atraer a las moscas.

