EL ARTE EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

"La pandemia hizo que agudicemos el ingenio"


Antonia Monzón, referente del Teatro de la Ciudad dialogó con EL LIBERTADOR TV. Se refirió a la situación latente del sector artístico local frente a la cuarentena y a cómo afectará la "nueva normalidad" a un rubro con varias particularidades que lo diferencian del resto de las actividades. 

La actualidad de algunas actividades se vio alterada y perjudicada por la cuarentena. Varias, siquiera con la fase del distanciamiento social por el coronavirus pudieron ser habilitadas. Una de ellas, la artística.  

Al respecto, EL LIBERTADOR TV conversó con la referente del Teatro de la Ciudad, "Toni" Monzón quien a la vez es exponente de la Asociación Civil de Trabajadores Escénicos de Corrientes.
La conversación con la gestora cultural se realizó de la siguiente manera: 
Nos toca hablar por toda esta realidad que nos toca pasar por el Covid-19, la cuarentena y justamente uno de los sectores más desfavorecidos que tiene que ver con la cuarentena ¿Qué opinión te genera esto al respecto?
-La verdad que la situación especial que está viviendo el teatro y la danza es muy particular. Teniendo en cuenta que la mayoría de los espacios y las actividades ni siquiera habían comenzado, o algunos habían comenzado hacía una semana, se comenzó con el problema de la cuarentena. Así que es una actividad que está totalmente parada, que todavía no se sabe cuándo se va a reiniciar, seguramente van a ser uno de los últimos que comiencen una vez que finalice esto, una vez que comience la apertura y bueno y fundamentalmente es muy afectado teniendo en cuenta que la mayoría trabaja en la informalidad y por lo tanto, si no se trabaja no se genera ningún tipo de recursos. Hay muchísimas situaciones, hay algunas que son más complejas que otras y a partir de eso se hicieron muchísimas presentaciones y trabajos para ver de qué manera se podía ayudar, acompañar a los artistas que en este momento no la están pasando nada bien.
Actecor es la asociación civil que nuclea no solamente a los trabajadores escénicos, no estamos hablando solamente de actores y bailarines, sino que también nuclea otros trabajadores que están en la informalidad y les toca pasar difícil este momento.
-Sí, en realidad para ambas disciplinas es una asociación que involucra a toda la amalgama de trabajadores, desde actores, bailarines, directores, profesores, docentes, escenógrafos, docentes, técnicos, vestuaristas. Por eso también es una situación muy particular este año porque no solamente afecta a los trabajadores en forma indirecta, sino también a todo ese sistema en forma indirecta que trabaja detrás de una producción, de una actividad de danza, talleristas, los que confeccionan vestuarios. Es mucha gente que está detrás de ambas actividades y desarrollaban sus tareas y que hoy están totalmente paradas.
¿Cómo nace la asociación civil? Más teniendo en cuenta esta necesidad en cuarentena el encontrar alguien que los nuclee. 
-La asociación está cumpliendo su segundo año. En la idea original era solamente para las cuestiones de teatro. Después, cuando surgió todo el movimiento de la ley nacional de la danza, comenzó a participar la danza y se unió el teatro a esta movilización. En 2018 se hizo la primera acción -todavía sin ser asociación civil- que fue una presentación al Instituto de Cultura, donde se solicitó que el teatro Vera tuviera una modalidad diferente en cuanto a lo que se cobraba como seguro. Además, todos los anexos que cobraban a los artistas locales al igual que a los que venían de otros lugares. A partir de allí se hizo una solicitud y se sacó una resolución interna del Instituto de Cultura que permitía que todas las producciones de teatro y danza de Corrientes se le cobrara un seguro mínimo y no todo lo demás que se le cobra a otras producciones. A fines de 2018 se conformó la asamblea y se transformó en una asociación civil. En 2019 se obtuvo la personería jurídica. Una de las acciones más grandes que se realizaron en 2019 tuvo que ver con la presentación de un proyecto de ley de las artes escénicas que actualmente está en la Comisión de Cultura y Educación del Senado de la Provincia. Eso es un marco legal de reconocimiento de la actividad del teatro y de la danza en forma profesional. Es uno de los grandes objetivos. La pandemia nos encontró muy movilizados a pesar de las distancias en esta cuarentena. Realizamos talleres de capacitación para armados de proyectos. Se presentaron becas, se presentaron algunas propuestas en el Instituto, en el Fondo Nacional de Cultura. Se armaron currículums profesionales que pareciera una pavada, pero es súper importante. Se trabajó con la plataforma Zoom. Se hicieron muchísimas reuniones y, por primera vez en toda la historia de la danza de Corrientes, se hizo el primer relevamiento de la actividad de la danza y con eso se logró poner en números que son más de diez mil trabajadores entre teatro y la danza que están acá en toda la provincia. También se supo por primera vez que son casi 150 las academias, entre escuelas e institutos, que participan de la actividad de la danza, que hay muchísimas no solamente docentes que trabajan en forma directa durante todo el año, sino otros que trabajan en forma indirecta, que hay muchas funciones en todas las provincias que, por ejemplo, por darte un número, una academia de folclore llega a hacer hasta 50 funciones en el año. Un desconocimiento que uno tiene y que realmente es mucha la actividad que surge y que no es conocida, lamentablemente no es conocida y fundamentalmente creo que estamos trabajando y el gran objetivo es el reconocimiento como artistas del teatro y la danza y que trabajan durante todo el año de forma muy profesional. 
Les tocó una prueba de fuego dentro de todo este gran trabajo que se viene realizando que es la pandemia. 
-Acá hay dos realidades totalmente diferentes. Por un lado, la actividad del teatro tiene el Instituto Nacional del Teatro que hizo una línea especial que fue en tres etapas para ayudas, producciones a salas, a elencos. Esos fondos están saliendo. Y por primera vez, el Instituto de Cultura instrumentó un mecanismo súper ágil para que a un mes de aprobados los proyectos ya se bajen los recursos. 
Y por otro lado, la actividad de la danza que está totalmente desprotegida, que no tienen ningún organismo provincial y nacional. A partir de allí surgió la idea de presentarse en el Fondo Desarrollar, en la beca que tenía el fondo nacional de las artes. Después hubo otras acciones. Se solicitó audiencia con el Gobernador, con el Presidente del Instituto de Cultura, con la Secretaría de Cultura de la Provincia. Hasta dialogamos con el Secretario General de la Gobernación; también con Hugo Calvano, con la idea de generar una línea de apertura para poder comenzar con los talleres de teatro y danza que van a ser un generador de ingresos específicamente para los trabajadores. A partir de eso trabajamos un protocolo. 
Esta realidad puso al desnudo todas las carencias que existían y a partir de allí nos movilizamos. Generó una gran unidad, un gran movimiento. Tenemos reuniones en Zoom. Se diseñaron los croquis para todas las academias. Se generó un movimiento que es súper interesante y que tiene que ver con las características de la actividad. Ambos, el teatro y la danza trabajan en equipo. Esto hizo que nos abroquelemos más, que pensemos estrategias y que tratemos de estar con el que más necesita. Nos conocemos todos.
Qué opinión te merece las respuestas que han obtenido por parte de las autoridades locales.
-Recientemente nos reunimos también con la Comisión de Cultura del Concejo Deliberante, porque estamos impulsando una ordenanza para el tema de la habilitación de salas independientes y espacios con Nación. Allí entran las academias y las escuelas de danza. Con la cuestión de la danza todo el mundo cree que es sólo chamamé y en realidad tiene que ver con un montón de otras cosas, ya que está absolutamente presente en todo. En todos los actos, en todos los eventos. Pero no sé por qué no pueden tener honorarios. La mayoría de los bailarines en los festivales baila gratis. Y eso no tiene que suceder más. Si baila tiene que cobrar. En el teatro eso ya está establecido. 
Se generó una hermandad y una solidaridad entre ambas expresiones escénicas con el teatro y con la danza.
-Así es. Naturalmente siempre se dio. Bailarines, cantantes, inclusive hay otras disciplinas que son parte. Me parece que eso tiene que darse ahora para generar que sean reconocidas como profesiones. Los que tenemos cierta responsabilidad debemos trabajar más y sobre todo hablar con todos y que todos entiendan que para poder lograrlo tenemos que estar todos juntos, todos tenemos que tener el mismo objetivo y que si todos decidimos que de hoy en adelante tengan que ser tratados como profesionales seguramente en poco tiempo eso va a suceder.
Cómo se vive la virtualidad dentro de lo que tiene que ver con los talleres y también los espectáculos.
-Hay una discusión con respecto al teatro y la cuestión virtual. La no presencia del público está interesante. Algunos están a favor. Otros dicen que si no está el público presente el aquí y el ahora no existe. Se creó otra alternativa. Hay que agudizar el ingenio para el trabajo porque las clases virtuales no son lo mismo para la danza y para el teatro. Si volvemos será con distanciamiento, sin poder tocarnos. Genera todo una gran creatividad a la hora de dar clases. Pudimos reaccionar para ver que se pueden hacer otras cosas. 
El teatro siempre logra reponerse y seguramente el año que viene o este año estemos nuevamente con poco público con distanciamiento, con espacios abiertos o como sea, pero de alguna manera seguramente vamos a volver a estar con el público que es uno de los grandes objetivos. 

Compartir esta noticia :

Deja un Comentario

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Más Noticias :