LA CAUSA SAPUCAY PONE SOBRE EL TAPETE UN SÓRDIDO ACUERDO POLÍTICO CON LA JUSTICIA COMO MONEDA DE CAMBIO

Postergaron la indagatoria al juez Federal, Soto Dávila para el lunes

El magistrado de Corrientes se presentó este jueves 6 en los tribunales de Comodoro Py para prestar declaración, tal y como fue pedido de su par de Buenos Aires, Sergio Torres, quien también solicitó la detención. Finalmente y por pedido del abogado defensor, que requería tiempo para avocarse al caso, Torres accedió a prorrogar su testimonio para la semana entrante.

UNA MINISTRA QUE CUANDO HABLA DEJA MÁS INTERROGANTES QUE CERTEZAS. Patricia Bullrich usó su cuenta de Twitter para referirse a la situación que se vive en Corrientes, en la lucha contra el narcotráfico, aunque obvió explicar por qué el Gobierno del que forma parte sostiene el pliego de un candidato a Juez Federal respecto al cual la Embajada de los Estados Unidos ha puesto particular atención. Hay cosas que no cierran. También Germán Garavano mira para el costado. Y en el Senado, la papa caliente de la firma de un despacho que motivó la renuncia del senador Julio Cobos, con un Mauricio Espínola que quedó bajo el fuego cruzado del partido que lo llevó a la banca. En la reunión de horas atrás en el PJ, Camau fue duramente fustigado sin que ningún dirigente haya asumido su defensa.

El juez Federal de Corrientes, Carlos Soto Dávila está acusado por el Ministerio Público Fiscal de ser el "jefe" de una asociación ilícita en la que encubría a narcotraficantes que operaban en la zona y traían al país grandes cantidades de marihuana para distribuir en Capital Federal y varias provincias. Por tal motivo, y en el marco de las investigaciones de la causa Sapucay, fue requerido por el juez, Sergio Torres para prestar declaración indagatoria, la cual fue postergada para este lunes.

Mientras tanto, el Consejo de la Magistratura activó ayer el juzgamiento de Soto Dávila y lo citó para febrero. Esto ocurrió en la reunión constitutiva del órgano contralor de jueces en su nueva composición.
Los medios porteños de alcance nacional volvieron a mostrar un sugerente interés en el caso y hasta la ministra, Patricia Bullrich salió a hablar del tema quizás sin reparar en que el Gobierno nacional muestra una doble moral en un tema de alta sensibilidad como es el combate contra el narcotráfico. Pues, en paralelo, el Poder Ejecutivo impulsa la designación de un candidato a Juez Federal de Paso de los Libres involucrado en actos del narcotráfico que nunca logró la absolución  por inocencia. Una contradicción manifiesta que ha puesto sobre el tapete el doble discurso de Cambiemos, que no trepida en poner los cargos en la Justicia Federal como moneda de cambio de acuerdos políticos espurios con un sector de la bancada justicialista permeable y funcional a los intereses políticos del Gobierno central.
Quien prefirió guardar silencio fue otro de los ministros salpicados, el caso de Germán Garavano. Aunque según pudo saberse, desde la jefatura de la unidad de fiscales a cargo de Diego Iglesias, la posición en torno al tema es irrefutable en cuanto al grave daño que le produce a la imagen de la Justicia Federal en su conjunto.
Ayer, además se tuvieron indicios del interés que el caso generó a nivel de la Embajada de los Estados Unidos, una de las representaciones diplomáticas mejor informadas de la realidad del país y con una mirada especial sobre la efectividad de las acciones desplegadas por el Gobierno federal para el control del narcotráfico.
En el marco de la fuerte repercusión que generó la imputación al doctor Soto Dávila, el tema del Juez Federal de Paso de los Libres quedó en el centro de la escena como una cuestión de incómoda explicación para el propio Presidente, quien participó de manera directa en la negociación que involucró además al candidato a Juez Federal de Santiago del Estero y que motivó en el seno de la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación un escándalo que dejó trunco el tratamiento y la firma de los dictámenes.
Según trascendió, hay 14 denuncias contra el magistrado correntino acusado de vínculos con el narcotráfico. Vale remarcar que, mientras dure el proceso, seguirá en funciones y que posee inmunidad de detención.

Más ruido que nueces
A pesar de la espectacularidad del operativo de prensa gestado el miércoles por la mañana, en el que se hablaba incluso de la inminente detención del juez Soto Dávila, lo que está claro es que hay pasos, tiempos y procedimientos que deben cumplirse antes de avanzar con un pedido de desafuero. Seguramente, el Juez Federal tendrá elementos de convicción como para citar a indagatoria a su par correntino, pero de ahí a que se haga efectiva la detención o se active el proceso de destitución hay un largo camino. 
El Consejo de la Magistratura, existiendo una causa judicial que recién se inicia respecto al juez Soto a partir de la indagatoria, no puede prejuzgar sobre cuestiones que surgirán del desarrollo de la causa que supone respetar el ejercicio del derecho de defensa y del debido proceso, con el análisis de la prueba que aporten las partes, las decisiones tanto del juez como de la Cámara y del Tribunal de Casación Penal. Es en definitiva la Justicia, existiendo una denuncia, la que debe investigar con la seriedad que impone el caso tratándose de un juez de la Nación que, por su investidura, su eventual inocencia o culpabilidad no debe dejar lugar a ninguna duda. Hasta ahora, lo que ha existido, claramente, es un virtual linchamiento mediático que habitualmente se da porque los tiempos de la Justicia no son los de la noticia, más allá de que no pocas veces el cuarto poder es utilizado en función a intereses non sanctos.
El tiempo demostrará en el desarrollo de la causa cómo se separa la paja del trigo y si, como se sostiene desde algunos sectores, no se trataría del juego de poderosos intereses a los cuales el accionar del Juez Federal correntino no le es funcional. Cierto es que existen versiones en sentido contrario, de ahí la necesidad de dejar que la Justicia actúe, con las garantías propias del procedimiento para que, a la postre, se sepa la verdad del caso que hoy conmueve a la opinión pública.
Lo que está claro es que, en este contexto, el Consejo de la Magistratura, al menos si actúa con seriedad, poco es lo que puede avanzar habida cuenta de que está en curso una investigación en sede Penal.
Aun así, en cuestiones de esta naturaleza, en que la política se mezcla con la Justicia, está claro que todo puede pasar. Y en el medio, el conflicto mayúsculo que se le ha generado a Cambiemos, que pretendía a tambor batiente tratar el miércoles 12 en el Senado de la Nación el pliego de un candidato que hace más de tres años está "freezado" por los propios senadores, incluso habiéndose dado el precedente inédito de que, por primera vez en los doce años de kirchnerismo, la ex Presidente retiró el pliego ya enviado en 2015, pliego que luego fue reenviado por Mauricio Macri en 2016. 
En definitiva, todo un culebrón del que parecen no querer hablar Patricia Bullrich ni Germán Garavano, ambos con la cola sucia.

Compartir esta noticia :

Deja un Comentario

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Más Noticias :