Colesterol, el silencioso enemigo para la salud
NEGATIVO. El exceso es perjudicial, porque se deposita en las paredes de las arterias.
NEGATIVO. El exceso es perjudicial, porque se deposita en las paredes de las arterias.

CAUSA DE VARIAS ENFERMEDADES

Colesterol, el silencioso enemigo para la salud

31/07/2012 | El exceso genera incontables problemas, de los cuales el más temido es el accidente cerebrovascular o ACV. Un control a tiempo y una dieta equilibrada en grasas, puede ayudar a evitar muchas complicaciones.

El colesterol es un lípido que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo. Si bien en cantidades normales es "deseable" su presencia en el organismo, en niveles elevados pueden provocar un infarto o el tan temido accidente cerebrovascular (ACV), tan frecuente en pacientes de todas las edades, entre otras patologías.
Los especialistas indican que hoy en día, es imprescindible que los ciudadanos y en particular aquellos que sufrieron algún episodio vascular, llámese infarto de miocardio, angina de pecho, ACV, enfermedad arterial periférica, etcétera; tengan una buena educación sobre los grandes objetivos de la salud pública.
"Dentro de los objetivos está el colesterol, su acción en el organismo, su prevención y su tratamiento", explicó la doctora María Rostan, cardióloga y especialista en lípidos del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (Icba), en una entrevista para el portal nacional de noticias Infobae.com.
El colesterol es un lípido, es decir, una grasa, de la familia de los esteroles. Está presente en todas las células humanas vivas y es exclusivamente de origen animal. Tiene dos orígenes importantes, el primero es endógeno, producido en nuestro propio organismo, la mayor parte por el hígado. Aunque, muchas otras células pueden sintetizarlo, por ejemplo las intestinales.
La otra fuente es exógena, es decir, la que proviene de los alimentos, y en este sentido, cabe señalar que sólo los de origen animal poseen colesterol. "En el intestino se absorbe una parte del colesterol junto con otras grasas, los triglicéridos en particular. Cuando el colesterol se asocia a proteínas y a triglicéridos forman partículas llamadas colesterol-HDL (lipoproteína de alta densidad) y colesterol-LDL (lipoproteína de baja densidad), que son el colesterol bueno y malo, respectivamente", agregó la doctora Rostan.

PACIENTES DE RIESGO

Es por esta causa que aquellas personas que presentaron eventos cardiovasculares o son diabéticas, son consideradas de mayor riesgo, por lo que los expertos indican valores de colesterol-LDL más bajos, actualmente 70 mg/dl. Y, a todo esto, es importante tener en cuenta que los valores elevados de colesterol no generan síntomas.
El exceso de colesterol malo es perjudicial, porque se deposita en las paredes de las arterias, asociado a una reacción inflamatoria (arteriosclerosis), provocando una disminución en su diámetro a tal punto de obstruirse y generar según el territorio afectado, un infarto de miocardio, accidente cerebrovascular u otras manifestaciones de isquemia arterial.
"Es interesante saber que estudios de investigación demostraron que una reducción de 38mg/dl de colesterol-LDL está asociado con una disminución del 20% del riesgo de sufrir un episodio cardiovascular  y con una reducción de la mortalidad de un 12%", destacó Rostan.

Recomendaciones de los especialistas
Si existen antecedentes familiares de colesterol elevado, enfermedad coronaria o muerte súbita antes de los 55 años en los hombres y antes de los 65 años en la mujer, esa persona debería conocer su nivel de colesterol sin importar su edad. Y en el caso de no presentar ningún antecedente, después de los 30 años. La frecuencia de los controles depende de cada caso en particular, teniendo en cuenta los valores de colesterol y los factores de riesgo que predisponen a enfermedad cardíaca. Siempre teniendo en cuenta consultar con su médico.
Para mejorar la situación los profesionales en la materia recomiendan, en primer lugar, controlar el peso, ya que el sobrepeso y la obesidad se asocian a niveles elevados. Después, realizar un programa regular de actividad física. Y finalmente, modificar hábitos alimentarios. Dejar de fumar.
Por otro lado, en cuando a seguir un tratamiento, lo recomendable según las fuentes es evitar los alimentos con alto contenido de grasas saturadas, en general de origen animal, y sustituirlos por aquellos que no la tienen (verduras, frutas, pescados). Si los valores deseados no se logran a pesar de todas las medidas anteriores mencionadas luego de un periodo prudencial, el médico evaluará la necesidad de iniciar tratamiento farmacológico.
El tratamiento con drogas para bajar el colesterol se indica en aquellos pacientes con elevaciones significativas del colesterol malo como complemento de la dieta. Cabe señalar por último que, al igual que el tratamiento para la hipertensión arterial, es para toda la vida.



COMPARTIR
Encontrá este widget en www.argentina.ar