Jueves, 15 de Noviembre de 2018

Deportes »  Dos puntas tiene el camino

CRISMANICH-GUERRERO, UN ENCUENTRO DE AQUELLOS
El taekwondista correntino se sintió conmovido con aquella suspensión que, junto a otros deportistas, sufrió el legendario remero por la Revolución Libertadora de 1955, que lo dejó afuera de Melbourne 1956. "Hoy vivimos otra realidad, los deportistas nos sentimos respetados y dignos representantes", expresó.
El encuentro entre Sebastián Crismanich, taekwondista correntino campeón olímpico en Londres 2012, y Eduardo Guerrero, histórico remero que junto a Tranquilo Capozzo ganó la medalla de oro en Helsinki 1952, se dio por pedido de www.deportes.gov.ar, en el marco de la presentación del canal de televisión digital DeporTV en Tecnópolis. "Ahora que estoy con Guerrero le pongo cara a un nombre que uno siempre escuchó", les comentó Crismanich a los testigos de esa extensa charla.
 "Guerrero es uno de los tantos protagonistas del deporte argentino que hicieron historia, es una gloria, una verdadera leyenda y para mí es un placer poder compartir una charla con él, escuchar sus anécdotas y recibir su aliento",  prosiguió Crismanich, impresionado con la historia de la medalla de oro del doble par en Helsinki y con la suspensión que, tanto a él como a otros deportistas, le impuso la Revolución Libertadora del `55 y por la que no pudo participar en los Juegos de Montreal 1956.
 "Es así pibe, para Helsinki yo conseguí un bote y fuimos sin ningún apoyo de la Federación. Primero lo arregló nuestro carpintero pero al suplementarlo tanto quedó con un peso de 10 kilogramos de más. Encima al llegar se nos rajó la parte de afuera, imaginate los nervios que teníamos. Nadie nos prestaba un bote, hasta que al final a los soviéticos les dimos lástima y nos ayudaron. Un carpintero del equipo de ellos lo arregló y la historia termina con nosotros ganando la medalla de oro y ellos segundos por más de seis segundos de diferencia",  le contó Guerrero, de 84 años, a un Crismanich que, todavía con el recuerdo fresco de su título olímpico, no lo podía creer.
 Crismanich le contestó: "Encima después lo sancionaron como a tantos otros y se perdió un Juego Olímpico, lo compadezco y lo felicito por este justo reconocimiento que le da hoy la Presidenta de la Nación, en nombre de todos los argentinos". Guerrero fue homenajeado junto al ex esgrimista Fulvio Galimi, el ex basquetbolista Ricardo González, los ex atletas Osvaldo Suárez y Walter Lemos, y la ex tenista, ya fallecida, Mary Terán de Weiss, todos ellos suspendidos por la dictadura del `55.
 Y luego, en diálogo con la web de la Secretaría de Deporte, el taekwondista reflexionó: "En ese tiempo no tenían el apoyo que tenemos hoy, ni tampoco la difusión que hay en estos días. Son realidades muy distintas la que vivieron ellos y la nuestra, siempre es bueno homenajear a esta gente que fue la que allanó un camino que hoy por suerte, después de muchos años, puede florecer con apoyo al deporte de alto rendimiento y con mucho respaldo y desarrollo del deporte social. Hoy los deportistas nos sentimos respetados y dignos representantes, eso es importante".
 Guerrero saca pecho cuando afirma que ganaron a 28 remadas por minuto. Crismanich lo entiende y le pasa lo mismo cuando repasa aquel último combate en Londres. Y ninguno se guarda nada cuando analizan aquellos logros.
 Pasaron 52 años para que la Argentina volviera a ganar una medalla de oro olímpico desde aquella proeza del remo en Helsinki, recién en los Juegos de Atenas 2004 el fútbol y el básquetbol subieron a lo más alto del podio. "Nosotros le demostraron a los dirigentes ignorantes de aquel momento que cuando se quiere se puede, y que antes de hablar hay que saber. Por suerte se rompió esa racha negativa de tantos años sin ganar una medalla de oro en un Juego Olímpico, hasta 2004 me llamaban siempre porque era el último que la había ganado, ahora el Estado y las federaciones trabajan en serio", afirmó Guerrero.
 Y Crismanich aseguró: "Por suerte yo me pude preparar muy bien para ganar en Londres. Ahora el gran objetivo es el Mundial, donde quiero subir al podio para obtener la medalla que me falta. Y la otra meta del año es clasificar para los Odesur 2014".
 Ya casi sobre el cierre de la charla, el ex remero posó su mano sobre el hombro del taekwondista y le dijo en tono paternal: "Qué de patadas tiraste en esa final olímpica, increíble pibe. Me puse muy contento con tu triunfo, te felicito. No aflojes nunca".
 Después del apretón de manos, Crismanich acotó: "A toda su generación le tocó vivir una etapa complicada de la Argentina, que te arranquen el sueño de participar de un Juego Olímpico como les pasó, ya sea por tener simpatía con un Gobierno o por haber recibido una felicitación oficial, es muy doloroso y te marca toda la vida. Merecían este reconocimiento de la Presidenta de la Nación".

Mauro, rumbo al viejo continente
Con la presencia de la representante olímpica en Londres 2012, Carola López, el seleccionado argentino de taekwondo viajó ayer rumbo a Europa, donde se quedará un mes, con el propósito de intervenir en distintos certámenes internacionales.
La cordobesa López, de 30 años, participará en la división hasta 49 kilogramos de los torneos que se llevarán a cabo en Hamburgo (Alemania), el 9 y 10 del corriente; en Eindhoven (Holanda), el 16 y 17; y en Gante (Bélgica), el 6 y 7 de abril.
La delegación albiceleste comprende, además de López, a los siguientes deportistas: en varones, el correntino Mauro Crismanich y Lucas Guzmán (hasta 58 kilos), Jorge Álvarez y Leandro García (68), Fernando García (74) y Martín Sío (87).
En mujeres, en tanto, competirán Jennifer Navarro (53), Carla Salinas y Luciana Angiolillo (57), Soledad Demilta (62) y Alexis Arnold (67).
El campeón olímpico en Londres 2012 en la categoría de 80 kilos, el correntino Sebastián Crismanich, no tomará parte de la delegación, pues todavía no está totalmente repuesto de una intervención quirúrgica a la que se sometió por una fractura en el peroné derecho.
Los entrenadores que acompañan a la delegación son Gabriel Taraburelli, Jeo Baeza y Vanina Sánchez Berón.