Miércoles, 11 de Diciembre de 2019

Policiales »  Ordenaron a la esposa y el hijo de una persona mayor a resguardar su integridad psicofísica

EJEMPLAR
Hace tres años no recibía atención médica, a pesar que tenía cobertura. Su pareja cobraba su pensión y la casa en la que vivían estaba en muy malas condiciones.
 
Bajo posible pena en la cárcel, el juez de Paz de Mburucuyá,  Sergio Juniors Shwoihort, ordenó a la esposa e hijo de una persona mayor en estado de vulnerabilidad por la edad y condición física a que le brinden los cuidados necesarios, como aseo de la vivienda, atención médica, interacción con otros familiares y tratamiento psicológico en forma urgente.

Una hermana del hombre había denunciado los múltiples problemas de salud que lo mantenían postrado y consideró que los familiares convivientes no le brindaban los cuidados necesarios, poniéndolo en un estado de abandono.

Ante este requerimiento, el doctor Sergio Juniors Shwoihort ordenó medidas para constatar dicha situación como la visita y diálogo con los integrantes de la casa.

Allí pudo interiorizarse de que el hombre caminaba con mucha dificultad ayudado de dos palos y una silla, que percibía una pensión que cobraba la mujer, que hace tres años no recibía atención médica a pesar de que disponía de cobertura social y que la casa estaba falta de aseo y desordenada.

Por un Informe del Hospital María Auxiliadora de Saladas surgió que la persona gozaba de una cobertura médica por parte de un programa de salud estatal que lo habilitaba para recibir el total de los servicios en todas las áreas que brinda el Hospital San Antonio de Mburucuyá donde vive, por lo tanto no había razones para no estar atendido adecuadamente, más allá del desinterés de los familiares directos.

Teniendo en cuenta las pruebas, y con el único objeto de defender los derechos de las personas vulnerables, el magistrado consideró necesario ordenar al hijo y a la esposa a cumplir determinadas reglas de conducta que garanticen el derecho a la salud, libertad, esparcimiento, integridad física y espiritual, consagrados en la Ley.