Con recursos propios y a través del Fondo de Desarrollo Rural, el Gobierno provincial ultima los trabajos en una obra de alto impacto social y productivo en varios parajes del Departamento, que beneficiará a más de 60 familias, 5 escuelas, 4 capillas, un centro de salud, un puesto policial y numerosos productores rurales.
Con una inversión que supera los $2 millones, el Gobierno provincial ultima una obra con fuerte impacto productivo y social y que abarca varios parajes del departamento de Curuzú Cuatiá, un tendido de casi 40 kilómetros de electrificación rural que es financiada íntegramente con aportes del Fondo de Desarrollo Rural.
La red que beneficia a unas 60 familias, a cinco escuelas, cuatro capillas, un centro de salud, un puesto policial y a la Sociedad Rural, representa una inversión real de $ 2.235.859,69 y en la actualidad se encuentra ejecutada en un noventa por ciento. Durante su ejecución y a raíz del surgimiento de nuevas demandas de los pobladores de la zona, sobre la marcha se resolvió ampliar la capacidad de transporte energético dotando de un veinte por ciento más a todo el ejido beneficiario.
El proyecto que obtiene la inversión del fondo que se nutre del impuesto inmobiliario rural y a través del cual los aportes del campo vuelven al campo, se destacó, se realiza a la vera de la Ruta Provincial Nº 23, que abarca los parajes Ñandubay, Cuarta Loma, Zarza Rincón y Tierras Coloradas, cuyos trabajos comenzaron en marzo, cuenta con un plazo de ejecución de 270 días, y está a cargo de la Subsecretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia.
Este emprendimiento, totalmente construido en el Departamento de Curuzú Cuatiá fue pensado para solucionar los problemas energéticos de una amplia zona agropecuaria, ganadera y arrocera en mayor presencia, así como asistir con el servicio eléctrico a los edificios de instituciones.
El Fondo de Desarrollo Rural, que se creó por Ley en 2004, durante el primer gobierno de Ricardo Colombi, fue motorizado nuevamente en esta segunda gestión para concretar nuevas obras de alto contenido productivo y social. Puntualmente, ese Fondo destina un 75% a obras de electrificación rural, viales, de aguas productivas y humanas, y un 25% a campañas sanitarias.