El Papa es el responsable de todo: que haga lo que debe, ser ¡el Zorro!

La periodista de Crónica, Alicia Barrios respondió a una actriz venezolana radicada en la Argentina que apuntó contra el Vaticano por quedarse "del lado de los viles". 

Lamentablemente la ignorancia sobre la eclesiología, ¡incluso de quienes fueron bautizados, y ahí nomás se quedaron! se impone hasta dejar anonadados a quienes tratamos cada día de ser fieles a las aguas del Sacramento del Bautismo y de nuestra pertenencia absoluta a la Iglesia de Jesucristo, porque la adhesión, a través de ella, es a una Persona, no sólo a la propia doctrina y al magisterio eclesial.

Pero lo que más entristece además de la ignorancia, la cual puede comprenderse con misericordia tras el mensaje del Fundador de la Iglesia: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen" (Evangelio de Lucas 23.34), que en este caso sería: "porque no saben lo que dicen", es la malicia e intencionalidad persecutoria que practican muy especialmente comunicadores o periodistas de los medios de comunicación nacionales, ya indisimulable en la pantalla de TN, donde al pobre de Sergio Rubín buscan y más de una vez lo dejan en falsa escuadra cuando de la misión del Papa argentino se trata. 
Como ellos, que se hunden en las aguas oscuras del desconocimiento del Pueblo de Dios pero tan atrevidamente se expresan desde una óptica superficial, chicata y meramente temporal como si realmente supieran y experimentaran en sus vidas la dimensión de la Fe (la que procede como Don de Dios), son otros tantos los que incurren en igual actitud. Cabe insistir, a veces ya no por ignorancia sino por intencionalidad maliciosa y combativa.
Amerita esta introducción la respuesta que una reconocida periodista del diario Crónica, Alicia Barrios y que seguramente también hoy se publicará en ese medio que se adjunta con EL LIBERTADOR, brindó a declaraciones de la actriz de telenovelas, la venezolana Catherine Fulop, sobre la postura del Papa sobre la situación que desataron los propios dirigentes políticos de su país, tanto los de antes que tenían al pueblo empobrecido y la riqueza en manos de una élite, como los de ahora, que mantienen un relato de justicia social que en nada se refleja en la realidad de miseria y se suman para engrosar esa élite.
Seguramente la actriz, como José Luis "El Puma" Rodríguez, o algunos periodistas como los de Intratables, del canal de TV América, de Buenos Aires, esperan que el Sucesor de Pedro se ponga un casco, un cinturón cargado de balas o tal vez se haga de una espada y llegue como el Zorro al palacio de Miraflores y ataque a Nicolás Maduro y sus secuaces para que abandonen el Gobierno.
¡Aaaah y ya que está, que venga a la Argentina a arreglar las cosas con Macri y deje de andar enviando Rosarios para rezar y acercarse por María a Jesús a cualquiera y se conviertan! Porque ¡vaya que si todos necesitamos Conversión en el Espíritu Santo cada día!
Se entiende de lo que estoy hablando ¿no?
Dejemos esas imágenes tragicómicas, y vaya aquí la contestación de la periodista, que sí tiene autoridad intelectual para hablar del tema:
 
"Catherine Fulop, la actriz venezolana-argentina, de quien desconozco su religión, debería tener en cuenta que el mundo es la reunión de 125 naciones. De siete mil millones de habitantes, más de 1.200 millones son católicos. Miembros del cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia Católica.
Ella debería saber que el Papa es el jefe espiritual de la Iglesia Católica. También la máxima autoridad del Estado Vaticano. Desde ese lugar no puede inmiscuirse en los asuntos internos de ningún país. Ese es un principio del derecho internacional. Sin duda, Fulop, antes que hablar tiene que estudiar. Mucho. Su Santidad como jefe universal de la Iglesia Católica debe prescindir de las cuestiones de sectores partidarios o regímenes políticos de cada Nación.
Fulop, hay que leer, informarse, hablar con autoridad, no por boca de ganso. El Papa está obligado a atender la vida espiritual de todos los habitantes, sean del país que sean. La vida espiritual de los venezolanos está exacerbada por conflictos internos que ellos mismos provocaron a lo largo de la historia. Ellos los deben resolver. Nunca es tarde para aprender, Fulop. Siempre se está a tiempo. El jefe espiritual de los católicos no puede tomar partido por unos u otros. Claro que no. Está para compartir su sufrimiento e invitarlos al diálogo.
No se trata de Maduro o Guaidó. Fulop, hay que ser instruida. No se trata de una puesta en escena, una cirugía estética. Es un tema serio. Gravísimo. Es ridículo que le pidas al Papa que respalde a uno o a otro. Más allá de Maduro o Guaidó están los segmentos del pueblo de Venezuela. Quienes se enriquecieron con esfuerzo y trabajo. Muchos otros como resultado de la corrupción. Un país muy corrupto.
Por otro lado, los pobres que estuvieron sumergidos durante décadas, sin acceso a medios culturales para salir de la pobreza. Los nuevos ricos producto de la corrupción de la década chavista tienen sus capitales en el exterior. No son partes del conflicto de poder. El Papa se dirige a todos. Sufre por ellos y les dice que el todo es superior a las partes y la realidad es superior. Fulop, tal vez no entiendas de qué hablo, pero si estudiás vas a entender porqué no se puede opinar desde la ignorancia. No sería bueno que el jefe espiritual de los católicos cediendo a lo que pretende una parte dijera 'estoy con esto o contra esto'.
Por eso es irresponsable, grosero, gratuito que vos, Fulop, o cualquier otro quieran poner al Papa una de las camisetas en conflicto".
 
Mientras tanto, el profeta de la Cultura del Encuentro y la Amistad Universal hace historia salvífica y fue recibido de manera estremecedoramente emocionante en los Emiratos Árabes Unidos, en la península cuna de los musulmanes, con un abrazo efusivo por el imán sunita de Al Azhar, jeque Ahmed al Tayeb y recibió el afecto manifiesto de los gobernantes del país.
Como dijo el profesor del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos, Adanane Mokran": “La elección del Papa de llamarse Francisco es muy significativa porque la figura de San Francisco significa volver al espíritu del Evangelio, -la pobreza, el servicio, la humildad y la reforma de la Iglesia-, y, al mismo tiempo, la apertura al otro, el diálogo, el encuentro... Significa ir contracorriente en tiempos de guerra dando un mensaje de paz, de reconciliación y de comprensión".
"El que quiera oir, que oiga", dice nuestro Maestro, Jesús, Señor de la historia.
 
                        Eduardo Hernández.
                        Comunicador católico.

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