www.diarioellibertador.com.ar - EDICION DIGITAL · CORRIENTES,JUEVES 21 DE AGOSTO DE 2008 - AÑO 4 EDICION N° 2025
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HABLO DEL PEDIDO DE JUICIO POLITICO

Codello, dueño de su silencio

El ministro del Superior Tribunal de Justicia habló de las investigaciones que hacen los diputados sobre sus capacidades psicofísicas, aunque eludió hacerlo por alguno de los distintos medios radiales que requieren desde hace días la posibilidad de una nota. Su posición fue reflejada por un portal gráfico. En él afirma que las solicitudes de enjuiciamiento carecen de sustento legal. Denuncia daños hacia su integridad moral. Existen denuncias contra el juez desde 2003.


EN APUROS. Si se profundiza la investigación con la comparencia de relatores y el secretario administrativo quedaría mal parado el presidente de la Corte provincial. Muy pronto deberían comenzar a expedirse sobre impugnaciones de profesionales de partes actuantes ante el tribunal que en casos particulares podrían pedir el apartamiento del juez obligando a que los demás ministros deban tomar posición conforme a derecho y a los procedimientos propios de la ley adjetiva.

El ministro del Superior Tribunal de Justicia, Juan Carlos Codello, abandonó el silencio, aunque a su manera, respecto a las investigaciones que se realizan en la Cámara de Diputados en relación a su probidad para continuar en el cargo que ostenta en el más alto Tribunal de Corrientes. Fue coherente con la estrategia que plantean sus asesores al evitar una conversación con los periodistas.
En una nota en la que respondió las preguntas que recibió por medio de sus abogados, el juez indicó que las solicitudes presentadas por los apoderados del Frente de Todos están teñidas de intereses políticos, que además buscan dañar su integridad moral.
La solicitud para remover del cargo al magistrado ingresó a la Cámara baja fundamentada en una supuesta incapacidad física y mental del juez para desempeñar la actividad judicial.
Desde el punto de vista del juez el procedimiento desarrollado en su contra es "absolutamente infundado". Según un escrito periodístico publicado por el portal Sobre Tablas, de la Capital correntina, Codello admitió padecimientos corporales pero aseguró que las dolencias le permiten cumplir con sus obligaciones de magistrado. "Si bien poseo un problema en mi pierna, mi condición mental es excelente", dijo.
El silencio del magistrado desde el inicio del proceso investigativo en la Legislatura llamó la atención a los diputados. El tema generó suspicacias, y hasta alguno consideró que la negativa a opinar se debería a los problemas que se acusan en el pedido de juicio político ingresado al Poder Legislativo.
El propio senador panuista Horacio Colombo salió a aconsejar que antes de expedirse la Comisión de Diputados debería requerir las pertinentes pericias, como forma de despolitizar el tratamiento de tan importante cuestión institucional, dándole intervención a la Junta médica que con objetividad pueda evaluar el estado real de salud del juez cuestionado.
Otra de las variantes que se analizó es la comparecencia del secretario administrativo Hugo Sánchez y de los relatores que intervienen en el proceso de la firma de los acuerdos, en la medida que ha trascendido ciertos procedimientos considerados incompatibles con la seriedad y la transparencia que deben tener, al punto de comprometer a los cuatro restantes miembros del colegio que conforman como Alto Tribunal.
Por su parte Codello descartó inconvenientes para expresarse al explicar que "siempre he sido una persona muy reservada, de poco hablar, parca en mis comentarios. De hecho, en todos los años que llevo en el ejercicio de la magistratura, creo haber hablado dos o tres veces y nada más sobre mi función".
Los que pretenden expulsar a Codello del Poder Judicial indicaron que el juez habría dado lugar a un petitorio del interventor de la UCR, José Luis Bellía, que habilitó la candidatura del sobrino del magistrado Ricardo Colombi, como también de su yerno, Alejandro Sitjá y Balbastro, lo cual va más allá de la situación de la salud del juez cuestionado en la medida en que habiendo un parentesco estrecho tendría que haberse excusado de intervenir en una causa en la que tendría un interés directo.
En este sentido, Juan Carlos Codello, consideró que "fue una resolución de índole electoral pero en dicha causa nunca hubo causal ni para que yo me excusara ni para que se me recusara".
Así dadas las cosas del análisis que hace el ministro del Superior Tribunal surge que "la presentación hecha carece no sólo de todo sustento legal". Aseguró también que la parte acusadora "busca agraviar y menoscabar mi honor y mi integridad personal. De una manera vil y alevosa. Cada una de las causas que se expresan como motivos para el juicio político son una verdadera aberración jurídica y moral".
Por último, el integrante del máximo tribunal provincial afirmó que tras denuncias en su contra existen intereses político-partidarios. "Creo que es una cuestión absolutamente política", dijo. Además, hizo notar que desconoce alguna otra presentación de queja referida a su accionar como juez. "Ningún particular ha cuestionado mi accionar como juez. Y las causales que se invocan para promover el juicio político no poseen ningún tipo de sustento jurídico", remarcó.

Antecedente de una solicitud formal

Existen antecedentes respecto a quejas del accionar de Juan Carlos Codello como ministro del Superior Tribunal.
El diario EL LIBERTADOR, en su edición del día 19 de mayo de 2003 dio a conocer que durante un concurso del Consejo de la Magistratura, el juez cometió importantes errores a la hora de calificar a los postulantes, al confundir los nombres de los autores.
La noticia publicada por este diario hace cinco años informa sobre la denuncia que hizo un abogado y escribano, con 30 años de profesión ejercidos principalmente en la ciudad de Goya, que además fue fiscal del Poder Judicial de esa ciudad desde 1984 hasta 2000, y en 2003 se presentó a concurso ante el Consejo de la Magistratura.
El profesional puso de manifiesto que "la voz cantante de este jurado (Consejo de la Magistratura) así conformado, fue el doctor Codello, presidente del Superior Tribunal de Justicia, quien en cuatro de las preguntas que hizo al discente, quien está dispuesto a debatir con amplitud respecto de ello, cometió manifiestos errores, dando por inexactas las respuestas". Debiendo el examinado "discutir la solución que pretendía darle Codello y demostrarle, haciendo citas de casos que a diario atiende en su profesión o mediante la consulta de disposiciones legales, la inexactitud de la respuesta que esperaba como examinador".
La confusión referida fue ratificada por el actual diputado del Frente de Todos, Amando Aquino Britos, quien en aquel entonces era fiscal de Estado e integrante del organismo encargado de analizar la probidad de los candidatos a ocupar cargos en la Justicia.
El diputado indicó que en oportunidades el magistrado confundía los nombres de los autores del Derecho Penal, con los de dirigentes políticos provinciales. "Hay un autor que tiene el apellido Vaz Flores, pero él decía que era Vaz Torres", comentó.

POR SU PROPIO BIEN

Desde el Colegio de Abogados de la Primera Circunscripción, expresaron preocupación por la situación que atraviesa el ministro Codello.
Yamandú Barrios, titular del Colegio de Abogados de Capital, consideró que "un hombre de 73 años con tal deterioro de su salud física y mental no puede estar pasando por un largo juicio político y creo que su dilatada trayectoria y su larga carrera al servicio de la Justicia no amerita que se vaya por la ventana cuando puede irse por la puerta grande".
Durante un programa de televisión, el profesional del Derecho afirmó que "todos los empleados del STJ, todos los abogados que directa o indirectamente han tenido contacto con él, todos los jueces saben cuál es la condición de este hombre que a los 73 años no tendría que estar pasando por estas circunstancias.

BUENOS AIRES
 

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